El Gato Oldrá volvió a Godoy Cruz y confesó qué lo desvela desde hace días
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El Gato Oldrá volvió a Godoy Cruz y confesó qué lo desvela desde hace días

Volvió al club que lo vio nacer como referente, habló del descenso con una frase que duele y confesó lo que le pasa desde hace días por la definición. El dato que le puso dimensión a la remontada del Tomba.

Daniel Oldrá regresó a Godoy Cruz con un objetivo que excede cualquier cargo en la estructura del club: quiere devolverle al Tomba el lugar en Primera División. «He venido para que ascendamos», lanzó el Gato en diálogo con Ídolos y Anónimos, el ciclo de Multiplataforma 617 que conducen Jorge Barbieri y Orlando Abraham.

La charla estuvo atravesada por la ansiedad de una definición que se aproxima, pero también por la memoria del descenso, un golpe que el referente tombino sintió como propio aunque en ese momento no estuviera al frente del plantel.

«Mi corazón lloró como lloraron todos los hinchas»

Cuando en la entrevista le marcaron que se había ido del club y que después Godoy Cruz perdió la categoría, Oldrá no buscó excusas. «Yo también me fui al descenso a Godoy Cruz», respondió, y completó: «Mi corazón lloró como lloraron todos los hinchas».

Para el exentrenador, la caída no fue una circunstancia ajena por no haber estado en el banco en ese momento. La vivió como una herida personal y la calificó como una situación especialmente dura.

Ese dolor es el que explica su vuelta. «Todos los hinchas de Godoy Cruz queremos ascender», afirmó, y dejó en claro que esa es la esperanza que lo moviliza desde que regresó al club. En ningún momento presentó el objetivo como una promesa individual: insistió, a lo largo de toda la conversación, en el valor del trabajo colectivo.

La remontada que devolvió al Tomba a la pelea

El presente deportivo fue otro de los ejes. Oldrá recordó que el equipo estaba fuera de la zona del reducido cuando arrancó la segunda rueda del campeonato, y que la recuperación posterior cambió por completo el panorama y lo reinstaló en la lucha por el ascenso.

Para dimensionar ese giro, el Gato aportó un dato elocuente: cuatro o cinco fechas antes de la jornada decisiva, Ferro le sacaba 12 puntos de ventaja. Esa remontada, según explicó, fue el resultado de un proceso en el que se involucraron cuerpo técnico, futbolistas y dirigentes.

También remarcó que el equipo que inició el torneo mutó de manera notable. Al repasar aquella formación inicial, advirtió que solo dos jugadores seguían con presencia habitual; el resto de los puestos fueron ocupados por refuerzos o por futbolistas que encontraron su chance en plena competencia.

«La verdad que ha sido tremendo lo que ha hecho el cuerpo técnico, los futbolistas», reconoció. De inmediato amplió el reconocimiento a la dirigencia, a la que ubicó como pieza clave de la recuperación institucional y deportiva tras un semestre muy complicado.

El respaldo a De Muner y su rol de acompañante

Oldrá respaldó especialmente a Pablo De Muner. Valoró su capacidad de trabajo y la forma en que fue armando el equipo, y aclaró cuál es su propia función en ese esquema: acompañar, aportar experiencia y estar disponible para ayudar. «Yo soy un compañero nada más», resumió al describir su vínculo con el entrenador y el resto del cuerpo técnico.

La definición, de todos modos, exigía máxima concentración. El Gato admitió que la ansiedad ya se siente y hasta confesó que llevaba varios días durmiendo poco. La posibilidad de alcanzar una instancia decisiva lo mantenía pendiente de lo que pasaba en otros escenarios, aunque subrayó que el equipo debía enfocarse en su propio compromiso.

«Hay que tratar de estar tranquilos y pensar en nuestro partido», explicó. Según su mirada, mirar demasiado lo que ocurre con los rivales puede terminar jugando en contra del propio rendimiento. La consigna era clara: ganar y después esperar los resultados que completen el panorama.

También advirtió que el rival no debía subestimarse por su situación deportiva. Anticipó un partido muy exigente y sostuvo que Godoy Cruz no podía confiarse ni dar por resuelta la definición de antemano. Su experiencia en este tipo de instancias le indica que los partidos decisivos tienen otra lógica y que cualquier distracción puede dejar al equipo sin chances.

Los juveniles que le dieron aire y el caso Pino

En el análisis futbolístico, Oldrá destacó la aparición de jugadores que aportaron frescura en el tramo más importante de la competencia. Mencionó especialmente a Santiago Martínez y Rodrigo Fernández, dos jóvenes que, según su visión, entraron en momentos en los que el equipo necesitaba nuevas energías.

También se refirió a Martín Pino, uno de los nombres salientes de la campaña. Lo comparó con el histórico goleador tombino Tito Ramírez por su inteligencia para moverse dentro del área y su capacidad para encontrar los espacios. Resaltó su definición, su juego aéreo y el rendimiento que logró con continuidad y respaldo colectivo. En ese sentido, consideró que convertir 19 goles en la categoría representa un mérito importante.

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