El "gaucho narco" que movía cocaína en avionetas: la Justicia reveló cómo era su red entre Rosario y Diamante
Un ganadero de Diamante manejaba avionetas, islas y lanchas como si fueran parte de su campo. La Justicia acaba de revelar cómo funcionaba la red que unía Rosario, Puerto Gaboto y Entre Ríos, y qué encontraron debajo de una cama.
El Tribunal Oral Federal de Paraná dio a conocer esta semana los fundamentos de la condena contra Leonardo Airaldi, el empresario ganadero y expresidente de la Sociedad Rural de Diamante que fue sentenciado en agosto a 12 años de prisión por organizar y financiar el tráfico de drogas en un circuito que unía las costas de Entre Ríos y Santa Fe.
Los jueces Noemí Berros, Emilce Rojas y José María Escobar Cello sostuvieron que Airaldi “ejercía un rol preponderante, dirigencial y jerárquico” dentro de la estructura narcocriminal, en un fallo de más de 300 páginas.
Según el tribunal, su despliegue territorial “excedía las fronteras entrerrianas para proyectarse sobre la vía navegable interjurisdiccional de la hidrovía Paraguay-Paraná hacia la provincia de Santa Fe”, con ramificaciones en Puerto Gaboto y Rosario. También condenó a seis personas a penas de entre 3 y 6 años y absolvió a otras dos.
Ludueña, la primera caída
La primera detención de Airaldi ocurrió en Rosario. A las 3.20 del 23 de julio de 2022, en barrio Ludueña, efectivos de Gendarmería Nacional detuvieron una camioneta Volkswagen Amarok en Gorriti y Teniente Agneta. En el vehículo iban dos hombres y dos mujeres.
En la requisa encontraron dos pistolas 9 milímetros —una Browning y una Glock—, once cargadores, 196 municiones de tres calibres, 360 dólares, 151.960 pesos, una balanza de precisión, medicamentos, seis jeringas y un gramo de cocaína. Uno de los apresados era Airaldi, que pasó dos meses en la cárcel de Piñero. La investigación posterior determinó que, aun preso, siguió dirigiendo el negocio y dando órdenes a sus empleados. Por ese episodio fue condenado a 3 años de prisión condicional en un juicio abreviado, con prohibición de portar armas.
El hallazgo en Puerto Gaboto
Un mes después, y por una denuncia por violencia de género, la causa dio un giro inesperado. Una mujer acusó al puestero Diego Roberto Torres de amenazarla con un cuchillo. El 10 de agosto, cuando la policía fue a detenerlo a su casa de Solís al 600, frente a un campo isleño que regenteaba para Airaldi, encontró debajo de una cama un embalaje con 29,5 kilos de cocaína de alta pureza.
Fue el secuestro más grande atribuido a la banda: 28 paquetes con etiquetas que decían “Qatar” —sede del Mundial 2022— y la foto de un Boeing 737 de una aerolínea de Emiratos Árabes. Torres fue procesado en ausencia y permanece prófugo.
La isla, la estancia y la pista clandestina
La investigación estableció que el peón movía la droga en lanchas por el río. Las avionetas la descargaban unos ochenta kilómetros río arriba, en una pista clandestina de unos 200 metros trazada en un monte de pastoreo de la estancia El Mirador, una propiedad de 1.200 hectáreas heredada por Airaldi en la zona rural de Las Cuevas, en Diamante.
También era suya la isla El Pillo, en el delta del Paraná, frente a Rosario. Los fiscales federales entrerrianos José Ignacio Candioti, Martín Uriona y Juan Podhainy llevaron adelante la pesquisa. Para el tribunal, todo formó parte de una misma actividad de narcotráfico desplegada entre el 18 de junio de 2019 y el 8 de marzo de 2024.
La jerga rural que usaba la banda
Las escuchas telefónicas y los mensajes de celulares secuestrados fueron la base de la prueba. Allí apareció un lenguaje encriptado con términos del campo: la cocaína era “carne”, “lomo”, “novillito”, “cordero” o “maple”. Los envoltorios, “media”, “bolsita” o “parlante”. Las avionetas eran “pájaros” o “bichos”, y los pilotos, “veterinarios”.
“Los maples van a llegar a Gaboto”, decía uno de los mensajes interceptados. En otro, un subalterno hablaba de un “novillito lastimado” para referirse a un ladrillo dañado, del que incluso envió una foto a su jefe.
El tribunal consideró “sobradamente probado” que Airaldi daba las directivas, planificaba y financiaba la estructura, y ponía a disposición sus bienes rurales: establecimientos ganaderos, empresas, vehículos, embarcaciones y combustible para las aeronaves. Le impuso además una multa de 118.404.000 pesos.
Preso como interno de alto riesgo en la cárcel federal de Ezeiza, Airaldi enfrenta otra investigación por presuntamente planificar atentados contra el juez federal de Paraná Leandro Ríos, el fiscal general Candioti y el ministro de Seguridad de Entre Ríos, Néstor Roncaglia.