El gendarme Barreto estaba entre los conos: la maniobra que los testigos no pueden olvidar
El gendarme Barreto estaba parado entre los conos cuando la Amarok lo embistió. Los testigos del juicio describieron la maniobra, pero la defensa todavía tiene preguntas sin responder. ¿Qué pasará el 13 de octubre?
El juicio por la muerte del gendarme Robert David Barreto (31) sumó un nuevo capítulo este lunes en el Tribunal Oral Federal de Posadas. En la tercera jornada del debate, testigos presenciales describieron con crudeza la secuencia que terminó con el efectivo arrollado en la ruta 103, a la altura de Santa Ana, el 14 de septiembre de 2024.
El acusado es Rodrigo Días Da Silva (27), señalado como contrabandista, quien habría atropellado al gendarme cuando intentaba escapar de un control de la fuerza nacional. La audiencia arrancó cerca de las 8:30 y estuvo atravesada por los relatos de quienes vieron todo desde muy cerca. La fiscalía está representada por Pablo Ricardo Di Loreto, mientras que la defensa la ejerce Carlos Luis Ferreyra.
Lo que vio la familia que viajaba en la ruta
Ivana Lunkvist declaró por videollamada. Contó que viajaba con su familia por la ruta 103 cuando llegaron al control de Gendarmería y los efectivos les dieron paso. Fue justo en ese momento cuando vieron aparecer la Amarok en la que iba Días Da Silva.
"Estaba parado en la línea divisoria, entre los conos", recordó Lunkvist sobre la posición exacta del gendarme. Sobre la camioneta, fue tajante: "la camioneta cuando nos pasó aceleró y nos pasó a gran velocidad. No puedo precisar a cuánto, pero acelerando".
Sus hijos fueron los primeros en advertir lo que había pasado. "Bajamos a asistir porque un gendarme quedó arrollado en la cuneta y era el mismo gendarme que nos permitió seguir", relató, en referencia directa a Barreto.
"Tenía miedo de que me impacte de frente"
Diego Mattos, expareja de Lunkvist y conductor del vehículo familiar, también prestó testimonio. Describió las condiciones del día: mucho sol y buena visibilidad. "El control lo vimos mil metros antes de llegar donde estaban", precisó, y aclaró que los efectivos llevaban sus chalecos puestos.
El momento más tenso de su relato llegó cuando describió el avance de la Amarok. "La camioneta venía acelerando en mi dirección, en medio del asfalto y tenía miedo de que me impacte de frente, por eso yo avancé con dos ruedas sobre la banquina", sostuvo. Y agregó: "se escuchaba la aceleración y el ruido que hacía en el asfalto".
Mattos siguió la trayectoria del rodado por el espejo retrovisor. "La camioneta pasó al lado mío y seguí su trayectoria por el espejo retrovisor, viendo que siguió avanzando en contramano, impactando al gendarme y al cono que estaba en el medio de la cinta asfáltica", detalló.
Ante la consulta del fiscal, el testigo fue contundente: "no se encendió ninguna luz de freno y antes del impacto no observé ninguna maniobra de evasión, sino que siguió su camino hacia un barranco, llegando a volcar y dando no sé cuántas vueltas".
Sobre los instantes posteriores al impacto, recordó la desesperación por encontrar al gendarme. "Los compañeros lo buscaban porque no se lo observaba entre los yuyos y la tierra, por la ropa que tenía. Se lo vio por el chaleco", cerró.
El testimonio que aportó otro foco
Carolina Machado también declaró. Su relato se centró en lo que encontró al llegar a la escena: "vimos la camioneta gris volcada con cigarrillos y manchas de sangre". Sobre el clima de esa tarde, remarcó que "estaba lindo, no estaba nublado ni oscuro".
Ante las preguntas de la defensa, Machado aclaró que no vio el momento exacto del siniestro. Lo único que sabía, dijo, era que se estaba rastrillando la zona en busca de un arma de fuego, aunque no pudo precisar qué fuerza de seguridad realizaba ese operativo.
El juicio sigue el 13 de octubre
Tras las testimoniales, el Tribunal Oral Federal de Posadas pasó a un cuarto intermedio. La próxima audiencia será el 13 de octubre a las 9:30, jornada en la que se espera la comparecencia de los últimos testigos del caso.
Fuente: El Territorio