El "gendarme carancho" no logró frenar su juicio: la Corte lo dejó a un paso del banquillo
El exuniformado, famoso por simular un atropello en 2014, agotó todos los recursos para evitar el debate. ¿Qué decidió la Corte Suprema?
Después de más de una década de idas y vueltas judiciales, el comandante Juan López Torales, más conocido como "el gendarme carancho", enfrentará un juicio oral por un episodio que quedó grabado en la memoria de todos. La Corte Suprema de Justicia acaba de rechazar un último intento de su defensa para evitar el debate.
¿Qué fue lo que hizo?
En julio de 2014, durante una protesta de trabajadores de la autopartista Lear en la Panamericana, en Tigre, López Torales se arrojó deliberadamente sobre el capó de un vehículo en movimiento. El objetivo, según la investigación, era simular un atropello y así justificar detenciones.
Las cámaras de los periodistas que cubrían la manifestación captaron todo: tras el supuesto arrollamiento, otros gendarmes golpearon el auto de Cristian Romero, lo sacaron por la fuerza y lo detuvieron. Luego, Torales declaró como testigo y aseguró que había sido embestido.
Un camino judicial que se hizo eterno
En mayo de 2016, la jueza federal de San Isidro, Sandra Arroyo Salgado, procesó a López Torales por privación ilegal de la libertad agravada por violencia y falso testimonio. La Cámara Federal de San Martín confirmó la medida.
El caso también salpicó a otras figuras: el entonces viceministro de Seguridad, Sergio Berni, y el coronel Roberto Galeano fueron denunciados por los manifestantes, quienes los acusaron de haberse infiltrado en la protesta.
Recién en 2024, la jueza elevó la causa a juicio. Pero la defensa de Torales intentó frenarlo con un pedido de sobreseimiento por prescripción ante el Tribunal Oral Federal 5 de San Martín. El TOF lo rechazó, y la Cámara Federal de Casación Penal declaró inadmisible el recurso.
El último cartucho fue llegar a la Corte Suprema en queja, pero los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti también dijeron que no. Ahora, el exuniformado tendrá que sentarse en el banquillo de los acusados, 12 años después de aquel video que se volvió viral.