El gesto de Brasil que pone en alerta a los empresarios de San Juan: ¿qué pasa con el comercio?
Brasil retiró a su embajador en Argentina y los empresarios sanjuaninos observan con atención. ¿Qué pasa con el comercio y las inversiones? Los detalles que preocupan.
La decisión de Brasil de retirar a su embajador en Argentina encendió alarmas en el sector empresario, sobre todo por la fuerte integración comercial entre ambos países. Aunque no se esperan cambios inmediatos en las exportaciones, especialistas advierten que la tensión diplomática podría generar incertidumbre y frenar inversiones. ¿Qué impacto tendrá en las economías regionales?
Yanina Lojo, licenciada en Comercio Exterior y Finanzas, analizó la situación en el programa Buen Día Día y puso el foco en las consecuencias para San Juan, una provincia muy ligada al mercado brasileño.
¿Por qué importa la previsibilidad?
Lojo aclaró que las diferencias políticas entre gobiernos no implican, necesariamente, que las empresas dejen de hacer negocios. De hecho, señaló que las compañías argentinas y brasileñas toman decisiones comerciales con independencia de quién esté en la presidencia.
El verdadero problema, según la especialista, está en la previsibilidad que necesitan las empresas para planificar. “Las empresas necesitan previsibilidad para tomar decisiones”, afirmó. Cuando una compañía evalúa invertir, ampliar una planta o ingresar a un nuevo mercado, requiere conocer las reglas de juego a mediano plazo. Un conflicto diplomático introduce justamente ese factor de incertidumbre que el sector privado busca evitar.
Brasil, un destino clave para los productos sanjuaninos
La preocupación adquiere una dimensión especial en San Juan, porque Brasil es uno de los principales destinos de sus productos. Entre las exportaciones más relevantes figuran el aceite de oliva, las pasas de uva, el pistacho, el tomate para industria, la uva en fresco y el vino. Cualquier alteración en las condiciones comerciales podría golpear a empresas y productores locales.
Sin embargo, Lojo llevó tranquilidad respecto del corto plazo: no se espera que la decisión diplomática modifique las operaciones comerciales de inmediato. El intercambio entre Argentina y Brasil sigue funcionando con normalidad, y los acuerdos vigentes, como los del Mercosur, se mantienen. Gracias a ese bloque, muchos productos tienen preferencias arancelarias e incluso arancel 0%.
“Eso se va a mantener y no va a cambiar”, aseguró la especialista. El riesgo no está en que las exportaciones se corten mañana, sino en que la tensión política genere demoras y haga perder oportunidades comerciales.
El efecto dominó sobre el Mercosur
Otra preocupación a futuro es el impacto que el conflicto pueda tener sobre las negociaciones que el Mercosur mantiene con otros bloques y mercados. Actualmente hay varias conversaciones abiertas para ampliar las oportunidades comerciales de los países miembros. Una tensión interna, advirtió Lojo, podría retrasar esos procesos y postergar la apertura de nuevos mercados.
Por eso, consideró fundamental preservar los canales institucionales de diálogo entre Argentina y Brasil. Las diferencias políticas, recordó, han sido parte de la historia bilateral y del propio Mercosur, pero lo esencial es que no terminen afectando los lazos comerciales.
En definitiva, el escenario actual no implica que las empresas sanjuaninas dejen de vender a Brasil, pero sí obliga a seguir de cerca cómo evoluciona la relación diplomática entre los dos países.