El concejal Diego Figueroa salió a insultar a los manifestantes que repudiaban la visita de Milei y hasta sus propios pares del Concejo le respondieron. La frase que desató el rechazo unánime.
Javier Milei pisó Catamarca por primera vez como presidente y eligió moverse con discreción: evitó a la prensa, saludó a un grupo de militantes y solo se fotografió con un puñado de dirigentes locales. La política fuerte llegó recién en el acto minero de la Puna, donde elogió a Raúl Jalil como un "gobernador responsable".
La visita se ajustó a la agenda oficial y dejó afuera a buena parte del arco libertario local. Los aliados y varios referentes que quedaron marginados debieron conformarse con posar por su cuenta en la puerta del hotel, con el cotillón violeta como bandera.
Una llegada sin sobresaltos y con regalos
El martes pasado, poco antes de las 19, el mandatario aterrizó en el aeropuerto "Felipe Varela". Lo acompañaban su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; y el ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo.
La recepción estuvo a cargo del gobernador Raúl Jalil y del ministro de Gobierno, Alberto Natella. Hubo ponchos de vicuña para los Milei y bolsas con productos regionales. Después llegó la foto oficial de las autoridades, y Jalil dejó un mensaje en su cuenta de X: "Siempre es bienvenido un presidente en Catamarca".
Sin contacto con la prensa en el aeropuerto, Milei partió directo al Hotel Casino. No había previsto ninguna declaración a periodistas durante sus dos días en la provincia. Al arribar al centro lo aguardaban unos 1.200 simpatizantes, según un comunicado de La Libertad Avanza (LLA). El Presidente saludó, se sacó algunas fotos y se abrió paso entre la gente antes de encerrarse en una reunión con un reducido grupo de dirigentes locales.
En paralelo, Jalil llevó a Santilli y Caputo a recorrer la planta de Algodonera del Valle. Más tarde, los tres junto a Karina Milei visitaron la Catedral Basílica para ver a la Virgen del Valle, donde fueron recibidos por el obispo Luis Urbanc.
La Puna, escenario del respaldo político
Al día siguiente la comitiva se trasladó al Salar del Hombre Muerto, en Antofagasta de la Sierra. Allí Milei y Jalil encabezaron el acto por el Día del Minero, que incluyó la inauguración de las nuevas plantas de carbonato de litio del proyecto Fénix, de la multinacional Río Tinto.
La expansión de Fénix y Sal de Vida sumará 25.000 toneladas anuales de carbonato de litio. Milei destacó que Fénix 1B adjudicó US$ 310 millones a proveedores argentinos, de los cuales US$ 153 millones fueron para empresas catamarqueñas.
Fue en ese marco donde el Presidente defendió su gestión y apuntó contra la oposición. Frente a las críticas por el costo fiscal del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), sostuvo que hay proyectos que sin ese régimen no existirían y que además no le cuestan nada al Estado. "Les resulta más fácil hablar y ensuciar que hacer", afirmó.
Según Milei, el RIGI tiene 29 proyectos aprobados por casi US$ 80.000 millones. De ellos, 13 son mineros y Catamarca tiene cinco que, aseguró, generan más de 19.000 puestos de trabajo.
El elogio para el anfitrión llegó en ese mismo discurso: incluyó a Jalil entre los "gobernadores responsables" y lo diferenció del riojano Ricardo Quintela, a quien acusó de pagar salarios con cuasimonedas ("Chachos"), de oponerse al RIGI y de no tener ningún proyecto productivo pese a contar con litio y cobre.
Jalil, entre el agradecimiento y la puerta abierta
Horas después, en declaraciones a medios nacionales, el gobernador catamarqueño volvió a resaltar el "buen vínculo" con el Gobierno nacional, porque eso "ha traído soluciones a los catamarqueños, y esa es mi tarea". En esa línea defendió el RIGI, agradeció la resolución que amplía el subsidio eléctrico para zonas cálidas —que según él impactará fuerte en las boletas de luz del Norte— y cuestionó las PASO, cuya eliminación definitiva está incluida en el proyecto de reforma electoral que la Casa Rosada espera aprobar antes de fin de año.
Aunque dijo que no quiere hablar de elecciones porque está abocado a "la gestión", la presión de la prensa porteña lo obligó a pronunciarse. Aseguró que "en principio" no será candidato el año próximo, recordó que ya cumplió dos periodos como intendente de la Capital y que cerrará dos como gobernador, pero dejó una puerta abierta: "Tal vez sea candidato en otra instancia".
El interés no es menor. En los últimos días circuló con fuerza la versión de que Jalil podría ser candidato a vicepresidente de la Nación en 2027, en el marco de una eventual alianza electoral de LLA con el peronismo "dialoguista". Esa posibilidad mantiene en estado de alboroto al oficialismo catamarqueño, que solo acepta el alineamiento que surja de la orgánica: Axel Kicillof o el nombre que bendiga Cristina Kirchner. Jalil, vale recordarlo, es vicepresidente del Partido Justicialista.
La foto con los "purasangre" y los que quedaron afuera
El dato más llamativo del encuentro con los libertarios en el hotel Casino fue la estricta selección. La foto que difundió LLA muestra a los hermanos Milei con solo diez referentes locales: el diputado nacional Adrián Brizuela; los diputados provinciales Federico Lencina, Valentina Reynoso, Mateo Manti y Carlos Aibar Quintar; la concejal capitalina Eleonora Sopaga; la titular de la ANSES regional, Myrian Juárez; Pamela Guevara (vicepresidenta de LLA Catamarca), Daniel Molina (secretario general) y el dirigente Alan Nielsen.
En cambio, no pudieron ingresar al lobby los diputados provinciales Ana Lía Aguaisol, Verónica Vallejos, Alba Aguirre y Francisco Monti. Más lejos aún quedaron los "huérfanos" del bloque Generar: Tiago Puente Diamante, Natalia Herrera, Mamerto Acuña y Laura Quintero. A todos se los vio en la explanada del hotel, algunos sacándose fotos con militantes y grabando videos para sus redes con la ornamentación violeta que identifica a la fuerza.
El papelón que opacó la previa
El episodio más bochornoso de las horas previas y posteriores lo protagonizó el concejal capitalino Diego Figueroa, presidente del PRO, que apostó a un histrionismo político exacerbado para llamar la atención.
Como era de esperar, sectores de izquierda, docentes universitarios y gremios estatales habían anticipado protestas y repudio al desembarco de Milei. Uno de los referentes es Pedro Saracho, del Frente de Izquierda, de claro perfil opositor al gobierno liberal. Contra él apuntó Figueroa con términos deplorables.
"Trabajan de insultar, de agredir y reclamarle a Dios si pudieran. Lo único que le pido a estos tipos, a esta gente, es realmente que se bañen. A los vecinos de la zona donde van a concentrarse, si no se bañan, va a haber mucho olor, no pasen por ahí, porque esta gente le tiene alergia al shampoo y al Nopucid", expresó el edil en un video en sus redes sociales.
Las declaraciones generaron un rechazo generalizado en la política y hasta entre sus propios pares del Concejo Deliberante, algo sin antecedentes. "Repudiamos la reiterada apelación a la violencia verbal, la discriminación y la descalificación por parte del concejal desde su espacio de representación institucional", afirmaron los bloques del PJ y del MID en un comunicado conjunto.
Si Figueroa pretendía despejarle las calles al convoy que trajo a Milei, ocurrió lo contrario: las fuerzas de seguridad instalaron un triple cordón en las esquinas clave. Y si buscaba contraponer las "ideas de la libertad" con las de la izquierda para ganarse algún favor, el resultado fue una cosecha vergonzante.
¿Creerá el concejal Figueroa que esa es la forma de crecer en política?


