El gesto que cambió todo: cómo dos policías cordobeses encontraron a la nena perdida en el monte
Una búsqueda agónica en Córdoba tuvo un final feliz en la madrugada. Dos policías revelaron por qué no se fueron a sus casas y qué fue lo primero que hicieron cuando la encontraron en medio del monte. El emotivo relato del rescate y el detalle que dejó perplejos a todos.
Una decisión tomada después de terminar el turno marcó el desenlace de una angustiosa búsqueda en Córdoba. Dos efectivos de la patrulla motorizada, movidos por la desesperación de la familia, no se fueron a sus casas y su perseverancia tuvo recompensa en la madrugada. Encontraron con vida a Esmeralda, la niña de dos años que llevaba desaparecida casi un día completo en las cercanías de La Falda.
Los protagonistas de este final esperado son los policías Lucas Badra y Franco Cabrera. Ambos formaban parte del extenso operativo de búsqueda que involucró a bomberos, brigadas especiales y perros de rastreo, pero fue su determinación personal la que dio el vuelco.
“Nos pusimos en el lugar de un padre, de un familiar. Sabíamos lo que estaba atravesando la familia y que todo el país estaba pendiente. No lo dudamos, teníamos que seguir”, relató Badra en una entrevista con TN.
La escena del hallazgo que los dejó sin palabras
El momento ocurrió en plena noche, mientras recorrían una zona de monte ya revisada por otros equipos. En medio de la vegetación espesa, algo captó su atención.
“Cuando la vi salir del monte, me quedé duro. No sabía si realmente era ella. Fue una escena de película”, recordó el efectivo. Sin perder un segundo, bajó de la moto y la tomó en brazos.
“Estaba llorando, la abracé y la subí a mi hombro. De a poco se tranquilizó”, describió Badra sobre los primeros instantes tras el encuentro.
Minutos después llegó su compañero, Franco Cabrera, quien además tiene formación como paramédico. La emoción, sin embargo, los desbordó a ambos en ese instante.
“Nos arrodillamos, nos quebramos. Se te cruzan mil cosas por la cabeza: la familia de ella, la de uno, todo el trabajo que había detrás”, confesó Cabrera.
Los primeros auxilios y un detalle que genera preguntas
Una vez repuestos, activaron de inmediato el protocolo de asistencia. “Lo primero fue resguardarla del frío, hidratarla y ver cómo respondía. Tomó agua, comió, y eso nos dio tranquilidad. Ahí sentimos que la misión estaba cumplida”, explicó el sargento.
El lugar del hallazgo, un sector de monte con vegetación cerrada y difícil acceso cerca de La Falda, generó interrogantes entre los investigadores. Las temperaturas habían bajado considerablemente durante la noche.
“Es un terreno muy complicado para que una criatura tan chica pueda mantenerse sola tanto tiempo”, señalaron fuentes vinculadas al operativo.
A esto se sumó un dato que llamó la atención: la menor fue encontrada con la ropa colocada al revés. Los policías que la rescataron prefirieron no ahondar en este punto, enfatizando que su prioridad absoluta fue el estado de salud de la niña.
“Cuando la encontramos, estaba con una prenda que coincidía con la descripción. Después, lo demás forma parte de la investigación”, aclaró Cabrera, dejando ese aspecto en manos de la justicia.
El operativo, que mantuvo en vilo a la provincia de Córdoba y al país, culminó con el anhelado reencuentro familiar. La pequeña Esmeralda, tras casi 24 horas de incertidumbre, pudo volver a los brazos de los suyos, gracias a la tenacidad de dos hombres que decidieron que su trabajo no terminaba con el silbato.