El gesto que conmovió a la meseta: llevó regalos y chocolate a 80 niños de Colan Conhué
¿Cómo hizo un hombre para llevar alegría a 80 niños en plena meseta chubutense? La historia de una jornada solidaria que emocionó a toda una comunidad.
Durante dos meses, Nelson Cifuentes organizó una jornada solidaria para celebrar el Día del Niño en la lejana localidad de Colan Conhué. El domingo 16, la comunidad se reunió para compartir una tarde inolvidable, donde la emoción y la solidaridad fueron las protagonistas.
La convocatoria superó las expectativas: unas 140 o 150 personas, entre ellas aproximadamente 80 niños de Colan Conhué y de la Aldea Epulef, participaron del evento. Cifuentes, oriundo de Rawson, no dudó en emprender un largo viaje para llevar alegría a los más pequeños.
Un viaje lleno de obstáculos
El camino hasta Colan Conhué no fue sencillo. Cifuentes llegó primero a Pampa de Agnia, a unos 70 kilómetros de Paso del Sapo, y desde allí continuó en camioneta debido al barro y las malas condiciones de la ruta. El tramo final, de aproximadamente 95 kilómetros, lo hizo sorteando las dificultades del terreno. Muchos de los chicos, por las mismas razones, debieron trasladarse en vehículos particulares para no perderse la fiesta.
Una tarde de chocolate y regalos
Una vez en el lugar, los colaboradores organizaron las mesas con los juguetes y la ropa, mientras se preparaba el chocolate con facturas. Cada niño recibió una bolsa de sorpresitas con turrón, alfajor, bombón, caramelo y chupetín, y además pudo elegir un juguete. También se distribuyó ropa nueva, como jogging, canguros y camperas, según el talle de cada uno.
“Ese es el momento clave”, destacó Cifuentes, visiblemente emocionado al compartir la jornada con los niños y sus familias.
Solidaridad que nace del corazón
La iniciativa fue posible gracias al aporte de compañeros de trabajo, comercios, distribuidoras, tiendas, la feria solidaria y vecinos de Rawson y Playa Unión. “Todo eso se logra gracias al apoyo de todos y ese momento es único”, expresó el organizador.
El origen de esta cruzada solidaria se remonta a una experiencia en Lago Rosario, cuando un niño le pidió un caramelo. Desde entonces, Cifuentes decidió volver con golosinas y luego organizó jornadas con chocolate y facturas en distintas comunidades. Tras el éxito en Colan Conhué, ya piensa en nuevas acciones: posiblemente busque alguna familia de la meseta que necesite ayuda con ropa y alimentos.