El gesto que el Gobierno le reserva a Villarruel en la llegada del Papa, mientras define qué hacer con los expresidentes
La Casa Rosada se prepara para recibir al Papa en el Palacio Libertad y ya definió un gesto hacia Villarruel. Con los expresidentes, en cambio, hubo marchas y contramarchas: un día los daban por invitados y al siguiente los borraban de la lista.
La llegada del papa León XIV a la Argentina despertó en la Casa Rosada una pregunta incómoda: qué hacer con los expresidentes. Mientras los funcionarios abocados a los preparativos iban y venían con la posibilidad de invitarlos, otras definiciones avanzaban en paralelo, según pudo reconstruir LA NACION.
El Gobierno quiere montar en el Palacio Libertad un escenario parecido al de una Asamblea Legislativa para recibir al Sumo Pontífice, que llegará desde Uruguay ese mismo domingo. La intención oficial es mostrar una imagen de institucionalidad, a contramano de los cruces habituales con la oposición.
El acto arrancará a las 18:30. Antes, el Papa será recibido por Javier Milei en el aeropuerto, dejará una ofrenda floral en la Plaza San Martín de Retiro y se trasladará a la Casa Rosada para el encuentro protocolar con el Presidente.
Villarruel, invitada pese al frío
Fuentes oficiales confirmaron a LA NACION que la Casa Rosada invitará a la vicepresidenta Victoria Villarruel a participar del encuentro en el Palacio Libertad. La convocatoria llama la atención porque no hay vínculo con ella y porque quedó fuera de todas las actividades oficiales del último tiempo, incluidos los Tedeum en la Catedral del 25 de Mayo y del 9 de Julio pasados.
En el Senado aseguraron que la invitación todavía no llegó a la vicepresidenta, católica practicante, que le envió una carta al Papa para que visite el Congreso.
Desde Balcarce 50 también se están cursando invitaciones a todos los gobernadores, incluidos los peronistas, a senadores y diputados nacionales de las distintas fuerzas y a los miembros de la Corte Suprema de Justicia. La gestión nacional tiene a su cargo las acreditaciones del evento, un papel que le delegó la Iglesia católica, que busca evitar que el desembarco del Pontífice se partidice.
Idas y vueltas por los exmandatarios
La mayor incomodidad del Gobierno pasó por los expresidentes: invitarlos o no. El malestar se reflejó en los comentarios de los funcionarios durante los días previos. El viernes, algunos deslizaban que había chances de convocarlos; el sábado a la tarde, las voces más autorizadas lo ponían en duda.
“Se barajó la posibilidad de invitarlos”, admitió ante LA NACION una alta fuente de Balcarce 50. “La intención era que sí, para hacer una invitación al estilo Asamblea Legislativa”, reportó otro funcionario el viernes.
Ya el sábado, las voces autorizadas del Gobierno fueron tajantes: “No los van a invitar; descartado”.
Los vaivenes llegaron a oídos de algunos exmandatarios, que dijeron haber recibido comentarios informales sobre la posibilidad de ser convocados. “Habían dicho que iban a invitarnos, pero no llegó ninguna invitación”, deslizaron cerca de uno de los involucrados.
La incógnita, en ese caso, era si la misiva iba a llegar a Cristina Kirchner, que cumple prisión domiciliaria en su departamento de San José 1111. En el kirchnerismo se mostraron escépticos y evitaron agitar la polémica: pusieron por encima la llegada del Santo Padre.
Los planes de la Ciudad, la Provincia y Córdoba
Fuentes porteñas confirmaron a LA NACION que el jefe de Gobierno, Jorge Macri, acompañará a León XIV en la ofrenda floral al General San Martín en la plaza de Retiro, donde le entregará la llave de la Ciudad y la proclamación de visitante ilustre. También estará en el Palacio Libertad.
Macri espera saber cuántos lugares vacantes tendrá para la misa del lunes en el Monumento a los Españoles. La Ciudad comparte con Nación los convites. Este domingo, el alcalde y la secretaria general, Karina Milei, recorrerán la zona de Palermo para evaluar cómo avanzan los preparativos.
En la provincia de Buenos Aires, donde la misa será en Luján el miércoles, aguardan que la Cancillería y el Vaticano confirmen la cantidad de QR disponibles para remitir a sus invitados. Axel Kicillof quiere que toda la política provincial esté presente. En La Plata también propusieron que participen los exgobernadores bonaerenses, pero esperan la confirmación del espacio habilitado. Los detalles se terminarán de ultimar en los próximos días.
Además de Luján y el Palacio Libertad, hay altas chances de que Kicillof participe de la visita del Papa al Cottolengo Don Orione, en Claypole, que la Casa Rosada observa con especial atención por las polémicas en materia de discapacidad que tuvo la gestión de Milei desde que arrancó.
En Córdoba, el gobierno de Martín Llaryora invitará a la misa en el predio de Fadea del martes a todos los senadores y diputados nacionales que representan a ese territorio, además de legisladores, intendentes y concejales. Según pudo saber LA NACION, hay gobernadores de otras provincias que pidieron ser acreditados allí.