El gesto que le costó caro al tucumano Albornoz: cuatro partidos de suspensión
El apertura tucumano Tomás Albornoz fue suspendido cuatro partidos tras un contacto con el árbitro en el polémico final ante Inglaterra. ¿Qué pasó exactamente y cómo afecta a Los Pumas?
El apertura tucumano Tomás Albornoz fue suspendido por cuatro partidos tras su accionar en el polémico cierre del partido entre Los Pumas e Inglaterra, disputado en Santiago del Estero. La sanción, impuesta por World Rugby, lo deja afuera de los próximos compromisos del seleccionado argentino.
El hecho ocurrió hace tres fines de semana, cuando Argentina cayó 31-24 ante Inglaterra en la tercera fecha del Nations Championship. En los instantes finales, el árbitro Angus Gardner invalidó un try de Bautista Delguy que había sido precedido por tackles altos de dos jugadores británicos, decisión que generó la furia de los jugadores argentinos.
¿Qué pasó con el árbitro?
Albornoz fue uno de los más efusivos en el reclamo y llegó a tocarle levemente el brazo a Gardner, un contacto físico que motivó la apertura de un proceso disciplinario. El TMO Brett Cronan confirmó la invalidación del try que habría significado el empate para Los Pumas, y el árbitro dio por concluido el partido en medio de la polémica.
¿Cómo afecta la sanción a su carrera?
Debido al proceso de investigación, el tucumano no fue convocado por el entrenador Felipe Contepomi para los tests frente a Sudáfrica y Australia, aunque esos tres partidos ya fueron contabilizados dentro de la suspensión. La sanción de cuatro encuentros le permitirá volver a las canchas en la tercera fecha del Top 14 de Francia, cuando su club Toulon visite a Castres el próximo 19 de septiembre. Además, estará disponible para la segunda parte del Nations Championship, que se jugará en Europa en noviembre.
Las disculpas de Albornoz
En declaraciones a ESPN, Albornoz expresó: “Quiero pedir disculpas a los oficiales del partido por la manera en que me acerqué a ellos. Entiendo que la forma no fue la correcta, más allá de lo que sentía en ese momento. Ya les hice llegar mis disculpas personalmente y voy a tomar esta experiencia como un aprendizaje”.
La sanción cierra un capítulo controversial que tuvo repercusión internacional y deja una enseñanza sobre los límites en la interacción entre jugadores y árbitros en el rugby.