El gesto que nadie olvidará del joven músico hallado sin vida en Frías
Santiago Román Sánchez, el joven músico de Frías, era conocido por su voz y su generosidad. Pero un gesto que hizo en un comercio local se volvió viral tras su muerte. ¿Qué hizo?
Un vecino de Villa Paulina lo recuerda por un acto de generosidad que se viralizó tras conocerse la noticia. Santiago Román Sánchez, de 27 años, fue encontrado sin vida durante la mañana del sábado en el barrio Villa Paulina, en la ciudad de Frías. La noticia sumió a la comunidad en una profunda consternación.
El joven era conocido por su pasión por la música y por una voz que no pasaba desapercibida. En las redes sociales, amigos y vecinos comenzaron a despedirlo con mensajes cargados de dolor y recuerdos.
El gesto que lo retrató
Entre los homenajes, se destacó una anécdota que, según los allegados, resumía su forma de ser. Una vecina contó que, en una oportunidad, mientras ella intentaba pagar pañales y leche en un comercio local, Santiago notó que le faltaba dinero en la billetera. Sin dudarlo, se adelantó y cubrió la cuenta completa. La mujer aseguró que jamás olvidará ese gesto solidario.
La tristeza también invadió a sus amistades más cercanas, que expresaron su impotencia por no haber advertido su sufrimiento íntimo. En uno de los mensajes más desgarradores que se viralizaron, un íntimo amigo le pidió perdón en nombre de todos por no haber visto su tristeza a tiempo.
Con profunda frustración por el desenlace irreversible, el amigo recordó las juntadas y guitarreadas compartidas, y destacó que Santiago fue quien lo consoló cuando su mundo se volvió gris. "Nos dolés", escribió en su emotiva carta, y remarcó que su gran voz quedará grabada en los miles que lo escucharon cantar. Cerró su mensaje con un ruego urgente hacia la sociedad ante tanto dolor acumulado, pidiendo simplemente que se abracen.
Las muestras de afecto se multiplicaron en el entorno virtual, donde allegados destacaron su enorme calidad humana, su inconfundible voz y un gesto que resumía su persona.
