El gigante chino que fabrica las baterías de casi 30 millones de autos ya tiene oficina en Argentina
El mayor fabricante mundial de baterías desembarcó en el país con una oficina propia y ya tiene dos proyectos en marcha en el AMBA. Ahora apunta a un negocio que mueve millones: la energía para minería y data centers. ¿Qué busca?
El mayor fabricante de baterías del mundo, la china CATL, abrió una oficina propia en Argentina y apunta a un negocio que va más allá de los autos eléctricos: el almacenamiento de energía para minería, industrias y centros de datos.
La compañía ya provee equipos para dos proyectos de generación eléctrica en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y ahora busca ampliar su presencia con las licitaciones del sector.
Qué proyectos tiene en marcha
CATL suministra tecnología para los emprendimientos Nuevo Puerto y Central Costanera, adjudicados a Central Puerto en el programa AlmaGBA, con una potencia conjunta de 205 megavatios (MW).
El primero, de 150 MW, tiene un contrato de abastecimiento por 15 años con Edenor y, según la empresa, registra un avance cercano al 80%, con inicio de operación comercial previsto para mediados de diciembre. El segundo, de 55 MW, prestará servicio a Edesur.
La empresa también trabaja con Edison, Newsan y Rowing y busca participar en AlmaSADI, el programa que extenderá la instalación de baterías en otros nodos críticos del país. Lucas Ponce, el argentino a cargo de la oficina local, precisó que mantuvieron conversaciones con las 35 empresas participantes de esa licitación para que todas contaran con una propuesta de CATL al evaluar sus inversiones. Aclaró, sin embargo, que ese proceso todavía estaba en una etapa temprana.
La apuesta por la minería y los data centers
Más allá de esas oportunidades, la compañía identifica dos segmentos para su expansión. “Estamos mirando muy fuerte a los data centers y la minería, con productos específicos para este segmento que viene para los próximos años”, dijo Ponce.
Según explicó, esas actividades requieren soluciones capaces de entregar energía durante períodos más largos. La firma prevé, además, asociarse el año próximo a la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) como proveedor.
Baterías de sodio y otros mercados
Entre las tecnologías que ofrece aparecen las baterías de sodio, que permiten reducir la dependencia del litio. Según la empresa, su desempeño a bajas temperaturas y sus características de seguridad pueden resultar útiles para abastecer operaciones remotas, integrar energía solar en el norte o complementar parques eólicos en la Patagonia.
El mercado argentino forma parte de una expansión regional que tiene también a Chile, Brasil y México entre sus mercados centrales. Harry Lau, gerente general para América Latina, señaló que la compañía acumula más de 15 gigavatios hora en proyectos adjudicados en América Latina. La firma ya constituyó una empresa local, con personal de ventas, ingeniería y gestión de proyectos, para acompañar la instalación y operación de los sistemas.
Qué dicen desde la compañía
La estrategia fue presentada por Ray See, presidente ejecutivo de CATL para las Américas; Ponce y Lau durante una charla con periodistas previa a un encuentro organizado por la compañía en el hotel Four Seasons de Buenos Aires.
“Por ahora, avanzamos primero proyecto por proyecto”, explicó See sobre la estrategia local. El ejecutivo destacó un modelo que busca “compartir nuestros conocimientos con socios del mercado local”, como ocurre con Moura en Brasil. Para la operación local, señaló los cuellos de botella en transmisión y distribución eléctrica y la necesidad de una dirección más clara para el despliegue de las renovables.
El gigante detrás de las baterías
Fundada en 2011, CATL se convirtió en 2017 en el mayor proveedor mundial de celdas para vehículos eléctricos y desde 2021 lidera los envíos de baterías para almacenamiento de energía. Cotiza en Shenzhen y Hong Kong y en 2025 registró ingresos por 423.700 millones de yuanes (alrededor de US$61.410 millones). Sus baterías equipan casi 30 millones de vehículos, según los datos presentados por Ponce.
El encuentro reunió a Fernando Bonnet, CEO de Central Puerto, y Juan Luchilo, gerente general de Cammesa. También participaron Matías Camponovo, de Santander; Christian Deymonnaz, de Bank of China; Matías Ibarra, de ICBC; Félix Frías, de Balanz, y Juan Villar Mallagray, de la Corporación Financiera Internacional (IFC), quienes analizaron las alternativas de financiamiento para estos proyectos.