El gigante petrolero que avanza: el proyecto VMOS ya superó el 77% y promete transformar Vaca Muerta
¿Sabías que el proyecto VMOS está a un paso de cambiar la historia de Vaca Muerta? Descubrí cómo YPF planea duplicar su producción y qué significa para el futuro energético del país.
YPF acaba de revelar los números de un trimestre que quedará en la historia: el proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) ya alcanzó el 77% de avance y está encaminado para empezar a operar a principios de 2027. Este oleoducto y la terminal de exportación son clave para sacar el petróleo de Vaca Muerta al mundo.
La compañía presentó sus resultados del segundo trimestre, y ahí no solo destacó el progreso de VMOS, sino también récords operativos y financieros que marcan un antes y un después. Con la producción shale en plena expansión, la necesidad de nueva infraestructura se volvió urgente.
¿Qué significa el avance de VMOS para la región?
El oleoducto, según YPF, avanza "según lo previsto". Una vez que esté funcionando, permitirá acompañar el crecimiento de la producción shale y fortalecer la estrategia de exportación. Es una pieza fundamental para que los barriles de Vaca Muerta lleguen a los mercados internacionales.
Durante el segundo trimestre, la producción de petróleo shale promedió 213.000 barriles diarios, un 47% más que el año anterior. Y la proyección es ambiciosa: llegar a 250.000 barriles diarios hacia fines de 2026.
Las cifras que explican el récord
Las inversiones en el trimestre alcanzaron los US$1.340 millones, un 16% más que en el mismo período de 2025. De ese total, el 77% se destinó a actividades no convencionales, principalmente en Vaca Muerta. Y la compañía anticipa que la inversión se acelerará en la segunda mitad del año.
En mayo, YPF presentó ante el RIGI el proyecto Loma La Lata Oil, con una inversión de US$25.000 millones, la mayor iniciativa bajo ese régimen hasta el momento.
Adiós a los activos no estratégicos
El Plan 4×4 sigue su curso. El 6 de agosto, YPF acordó la venta de dos grupos de áreas convencionales en Mendoza por US$400 millones. Una vez cerradas esas operaciones, el 95% de su producción quedará concentrada en Vaca Muerta.
En el downstream, las refinerías procesaron 351.000 barriles diarios, un récord histórico, con una utilización del 104%. Esto permitió evitar importaciones y hasta generar excedentes exportables.
Las ventas de naftas y gasoil crecieron un 10% interanual, con una participación de mercado del 59%.
El flujo de caja libre fue de US$824 millones, el tercero más alto de la historia, aunque afectado por la compra de activos de Equinor. Sin ese efecto, habría sido de US$1.000 millones. La liquidez cerró en casi US$2.500 millones, y el endeudamiento neto bajó a 1,09 veces, el nivel más bajo en 11 años.