Durante 30 años parecía intocable: la lana de estos campos viajaba directo a las tiendas de Benetton en Europa. Ahora el gigante italiano se retira del país y un tercio de esas 900.000 hectáreas queda en manos argentinas.
El Grupo Benetton puso punto final a su historia agropecuaria en la Argentina. La familia italiana vendió la totalidad de sus 900.000 hectáreas, repartidas entre la Compañía de Tierras Sud Argentino (CTSA) y Ganadera Cóndor, y con eso cambió para siempre el mapa rural de la Patagonia.
La operación quedó en manos de un grupo de empresarios argentinos encabezado por Mariano Bosch, actual CEO de Adecoagro. La compra, sin embargo, se hizo a título personal: los socios y directores pusieron el dinero sin involucrar a Adecoagro como empresa.
Qué parte le toca a Chubut
El traspaso tiene un impacto directo en la provincia. Chubut concentra el 33% de las tierras de la compañía, con un bloque estratégico en la cordillera, en la franja que conecta Esquel con Bariloche.
El resto de las propiedades se reparte entre Santa Cruz, con el 60%, Río Negro con el 5% y Buenos Aires con el 2%.
Lana, ovejas y un bosque de pinos
Lo que cambia de manos no es solo tierra: es un modelo productivo completo. Hasta ahora, la firma se ubicaba como el primer productor de lana del país. En las pasturas de la cordillera y la meseta se sostiene una estructura de unas 260.000 ovejas y 22.000 vacunos.
Cada año, según los registros operativos, el circuito de esquila procesa cerca de 80.000 animales y obtiene alrededor de un millón de kilos de lana. Durante tres décadas, ese material viajó directo a Europa como insumo para las tiendas de United Colors of Benetton.
Pero los campos chubutenses no viven solo de la ganadería. El paquete incluye la matriz forestal inaugurada en 1992, que hoy suma 10.000 hectáreas de pinos y proyectos activos para el autoabastecimiento de plantines, además de extensiones agrícolas dedicadas a los forrajes.
Un ciclo que arrancó en 1889
La salida de los italianos cierra una etapa que comenzó en 1991, cuando la familia Benetton sumó estas tierras al portafolio de su holding global, Edizione.
La historia de la Compañía de Tierras Sud Argentino, en cambio, nació mucho antes: en 1889, con capitales ingleses que, paradójicamente, construyeron su imperio inicial como pago por haber financiado el histórico ferrocarril que unió Puerto Madryn con Trelew.
Qué pasa ahora con la operación
Con la venta consumada, la transición hacia la era nacional ya está en marcha. Según confirmaron las partes involucradas, la línea gerencial buscará sostener la estructura actual.
Agustín Dranovsky mantendrá su puesto como director ejecutivo para garantizar la continuidad operativa de una de las mayores extensiones de tierra privada del continente.