El ginecólogo condenado que salió del penal y volvió a su casa de Jáchal: el gesto desde la terraza que nadie esperaba
Miguel Maza dejó el Penal de Chimbas y volvió a su casa de Jáchal con prisión domiciliaria. Cuando salió a la terraza, la escena que se armó afuera sorprendió a todos.
El ginecólogo Miguel Antonio Maza abandonó el Penal de Chimbas y regresó a Jáchal, donde cumplirá prisión domiciliaria mientras la Justicia revisa la condena de siete años que recibió en primera instancia por abuso sexual.
La decisión la tomó el Tribunal de Impugnación, que analizó un planteo de la defensa después de que Maza fuera enviado al Servicio Penitenciario Provincial. El tribunal rechazó el pedido de libertad, pero aceptó que el condenado siga detenido desde su domicilio en Jáchal.
Su llegada al departamento estuvo marcada por la presencia de familiares, vecinos y allegados que se acercaron hasta la vivienda para respaldarlo. Según relató su abogado defensor, Leonardo Miranda, en un momento Maza salió a la terraza y los presentes lo recibieron con aplausos y saludos.
Los argumentos de la defensa
La resolución se produjo después de que Miranda cuestionara las condiciones en las que su representado debía permanecer detenido y planteara, entre otros puntos, su estado de salud. Para la defensa, tampoco había elementos suficientes que acreditaran un riesgo concreto de fuga o de entorpecimiento de la investigación.
El abogado explicó que la postura mayoritaria del tribunal fue a favor de la prisión domiciliaria. La jueza Analía Larrea y el juez Martín Heredia Zaldo votaron por conceder ese beneficio, mientras que el juez Caballero se pronunció por otorgarle directamente la libertad.
Una condena que todavía no está firme
Maza había sido condenado a siete años de prisión efectiva y a una inhabilitación perpetua para ejercer la medicina. Sin embargo, la sentencia aún puede ser revisada, por lo que no se encuentra firme.
En ese marco, la defensa ya prepara el próximo paso judicial. Miranda adelantó que presentará un recurso para cuestionar distintos aspectos del juicio y buscar que una instancia superior revise la condena. Entre los puntos que pretende discutir aparecen la valoración de testimonios, pericias y declaraciones de profesionales que participaron del debate.
El abogado también objetó la incorporación de algunas pruebas y otros elementos que, según sostuvo, la defensa intentó utilizar y finalmente no fueron admitidos durante el proceso.
El eje de los antecedentes
Otro de los ejes de la estrategia defensiva está relacionado con antecedentes de denuncias mencionados durante el juicio. Miranda hizo referencia a tres personas que prestaron declaración y que, según su versión, habían denunciado anteriormente a Maza. El defensor sostuvo que dos de esos expedientes terminaron en sobreseimientos y que un tercero, iniciado en mayo de este año, estaría prescripto.
Sobre este último caso, afirmó que ya realizó una presentación ante el Ministerio Público Fiscal para solicitar que se declare extinguida la acción y se archive el expediente. Además, cuestionó el modo en que, según su interpretación, fueron incorporados esos antecedentes al debate y puso en discusión el cumplimiento del principio de objetividad fiscal.
Con los fundamentos de la sentencia conocidos el 28 de septiembre, comenzó a correr el plazo para que la defensa formalice la apelación. El planteo deberá presentarse dentro de los 10 días hábiles correspondientes.
Hasta tanto se resuelvan los recursos, Maza permanecerá en su vivienda de Jáchal bajo prisión domiciliaria. La condena que pesa sobre él sigue siendo una decisión de primera instancia y, por encontrarse abierta la instancia de revisión, no constituye todavía una sentencia firme.