El giro de Milei sobre Malvinas que nadie esperaba: ¿estrategia electoral o cambio real?
Milei da un giro en Malvinas: ahora reivindica la soberanía y cita a la ONU, pero sus aliados Israel y EE.UU. apoyan el proyecto petrolero ilegal Sea Lion. ¿Campaña o convicción?
En la víspera de la semifinal Argentina-Inglaterra, el Gobierno de Javier Milei dio un volantazo en su discurso sobre Malvinas. El canciller Pablo Quirno publicó una nota en La Nación reivindicando el reclamo de soberanía y citando a la OEA y la ONU, organismos que el propio presidente había calificado de “woke” e “inservibles”. ¿Qué hay detrás de este giro?
La jugada busca capitalizar el fervor popular por la causa Malvinas en un contexto electoral. El acto del 2 de abril de 2025, donde Milei defendió la autodeterminación de los kelpers, quedó sepultado. Karina Milei ordenó cambiar el eje para evitar que Victoria Villarruel y el peronismo se aprovechen del descontento.
El proyecto Sea Lion: petróleo ilegal en Malvinas
Quirno denunció el proyecto Sea Lion, de Rockhopper (británica, 35%) y Navitas (israelí, 65%), que planea extraer 55 mil barriles diarios desde 2028 con una inversión de 1800 millones de dólares. El plan viola resoluciones de la ONU y la ley argentina.
El ex embajador Jorge Argüello señala que los principales aliados de Milei —EE.UU. e Israel— no apoyan el reclamo argentino. De hecho, el Gobierno hizo gestiones informales ante Israel para que aclarara su postura, pero la respuesta de Sa'ar fue ambigua y las petroleras ignoraron el pedido.
Milei podría aplicar sanciones económicas o investigar los bancos que financian a Navitas, pero hasta ahora no lo ha hecho. El gobierno de Tierra del Fuego denunció a Navitas ante la Autoridad de Valores de Israel por omitir riesgos geopolíticos.
La pregunta que queda flotando: ¿es este un cambio de rumbo real o una maniobra electoral para no perder votos en la recta final hacia la reelección?