El giro millonario que llegó a los municipios en medio de una crisis fiscal: ¿Qué pasó con el 30% restante?
Una transferencia millonaria llegó a los municipios en plena crisis fiscal, pero hay un detalle que genera tensión entre los intendentes. ¿Podrán usar libremente todos los fondos o hay restricciones ocultas?
En un contexto de fuerte tensión fiscal, el Gobierno de la provincia de Buenos Aires avanzó con el envío de fondos a los municipios y buscó mostrar capacidad de respuesta en medio de la crisis. El viernes 10 de abril, la administración bonaerense transfirió $13.010 millones a los 135 distritos, en el marco del Fondo de Emergencia y Fortalecimiento de la Inversión Municipal, creado por la Ley N° 15.561.
El anuncio fue reforzado en conferencia por el ministro de Gobierno, Carlos Bianco, quien remarcó el cumplimiento de los compromisos asumidos pese al escenario económico. “Esto lo hacemos en un contexto fiscal muy, muy grave, pero tal como se comprometió la Provincia, estamos cumpliendo en tiempo y forma”, sostuvo.
¿Cómo se financió este desembolso?
Según se informó oficialmente, el monto corresponde al primer desembolso del fondo, financiado a partir de una colocación de deuda en el mercado local. Los recursos fueron distribuidos de acuerdo al Coeficiente Único de Distribución (CUD) y tienen características clave: son no reintegrables, de libre disponibilidad para los municipios y forman parte de un esquema establecido por ley.
En línea con lo explicado por Bianco, el esquema general prevé un 70% ya transferido y de uso libre, mientras que el 30% restante deberá canalizarse a través de programas específicos de infraestructura, transporte o cultura. Ese tramo todavía está en proceso de implementación, ya que cada municipio debe adherir a las distintas líneas disponibles.
¿Por qué están en alerta los municipios?
Más allá del giro puntual, el Gobierno bonaerense puso el foco en el deterioro de las finanzas locales. Desde la Provincia advirtieron que el contexto está marcado por el recorte de transferencias no automáticas desde Nación y la fuerte caída de la recaudación.
En ese marco, Bianco dejó una definición que expone la fragilidad del sistema: “Hay municipios que reciben el 90% de sus recursos de la coparticipación”. Y agregó: “Particularmente los del interior, que tienen menos capacidad de generar recursos propios, son los más golpeados”. El funcionario también vinculó esta situación con los reclamos que vienen impulsando intendentes de distintos espacios políticos, que buscan mayor autonomía en el uso de los fondos.
¿Qué sucede con el 30% que no es libre?
Uno de los puntos de tensión es el 30% del fondo que no es de libre disponibilidad, algo que varios jefes comunales quieren modificar. Sobre ese punto, Bianco fue claro: “Esa fue la propuesta original del Ejecutivo: que el 100% sea por CUD”.
Sin embargo, aclaró que la modificación introducida en la ley no depende del Gobierno provincial: “La Legislatura definió que sea 70% libre y 30% por programas. Si hay que cambiarlo, lo tiene que hacer la Legislatura”.
¿Qué mensaje político envía este movimiento?
El envío de fondos no solo tiene impacto administrativo, sino también político. Desde la Provincia buscan mostrar gestión y presencia territorial en un escenario de ajuste. “Aún en este contexto de extrema dificultad financiera, trabajamos con los 135 municipios para dar respuestas a los bonaerenses”, señalaron desde el Gobierno.
En definitiva, el giro de los $13.010 millones aparece como una señal doble: alivio inmediato para los distritos y, al mismo tiempo, un mensaje hacia Nación en medio de la disputa por los recursos.