El gobernador se sentó con Newmont y destrabó la pelea, pero hay un punto que sigue abierto
El gobernador Claudio Vidal se reunió con las máximas autoridades de Newmont y la empresa se comprometió a corregir las observaciones de las inspecciones en Cerro Negro. Pero hay un punto que sigue sin resolución y que podría volver a encender la pelea.
El gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal, anunció este lunes que mantuvo una reunión con las máximas autoridades de la minera Newmont, en pleno conflicto por las inspecciones en el yacimiento Cerro Negro, ubicado cerca de Perito Moreno. La empresa se comprometió a corregir las observaciones detectadas durante los controles provinciales.
A través de sus redes sociales, el mandatario explicó que el encuentro sirvió para avanzar sobre las situaciones relevadas en las inspecciones. "Hoy mantuvimos una reunión con las máximas autoridades de Newmont para avanzar sobre las situaciones detectadas durante los controles realizados en Cerro Negro. La empresa asumió el compromiso de corregirlas y acordamos trabajar sobre los temas pendientes", publicó Vidal.
Entre los puntos que quedaron sobre la mesa, el gobernador puso el foco en el cumplimiento de la Ley 90/10, una de las demandas que la Provincia viene reclamando por la incorporación de trabajadores santacruceños a los proyectos productivos. "Los recursos son de Santa Cruz y el trabajo tiene que ser para los santacruceños", afirmó, y cuestionó las políticas de gestiones anteriores que, según dijo, permitieron el ingreso de trabajadores de otras provincias mientras los locales esperaban oportunidades. "Eso se tiene que terminar. Las reglas están para cumplirse", sostuvo.
Un fin de semana de alta tensión
La reunión llegó después de una escalada entre el Gobierno provincial y la compañía minera a raíz de los operativos de inspección en Cerro Negro. Durante los controles, el Ministerio de Trabajo dijo que detectó observaciones vinculadas con seguridad, higiene y documentación, por lo que se dispusieron ceses de tareas. El secretario de Estado de Trabajo, Javier Aravena, había adelantado que los equipos provinciales volverían al yacimiento para verificar que la empresa subsanara los requerimientos.
La situación derivó en una interrupción de las operaciones por parte de Newmont y en la desmovilización de trabajadores, una decisión que generó preocupación y reacciones entre los sindicatos mineros. AOMA y ASIMRA respaldaron los controles provinciales, al igual que otras organizaciones gremiales vinculadas al yacimiento.
El escenario trascendió el ámbito provincial. Según informó La Opinión Austral, la situación fue seguida por autoridades nacionales, cámaras empresariales y representantes del sector minero, y también llegó al ámbito diplomático estadounidense debido al origen de la compañía.
El Gobierno defendió las inspecciones
En las últimas horas, Vidal había defendido públicamente los controles de su administración y remarcado que el objetivo no era frenar la actividad minera. "Acompañamos los proyectos productivos, pero ojo, primero los trabajadores", había señalado el gobernador en declaraciones difundidas por La Opinión Austral.
La posición oficial recibió el respaldo de la Cámara de Proveedores de Insumos y Prestadores de Servicios de los Sectores Petrolero, Minero, Energético, Ambiental e Industrial de Santa Cruz (CAPPEMA), que sostuvo que la inversión y el empleo deben convivir con el cumplimiento de las normas y la protección de los trabajadores.
En paralelo, el diputado nacional de La Libertad Avanza Jairo Guzmán cuestionó el accionar provincial y advirtió sobre el impacto que podría tener un conflicto con una empresa minera en un escenario marcado por la desocupación y la necesidad de nuevas inversiones. Lo propio hizo la dirigente radical Roxana Reyes. A ambos, Vidal les respondió en rueda de prensa ante la consulta de este medio: "Que algunos actores de la política quieran hacer un circo de esto, a mí me da lo mismo; yo primero como trabajador defiendo a los demás trabajadores", dijo.
Nueva reunión con los gremios
Tras el encuentro con Newmont, Vidal anticipó que habrá una nueva instancia de diálogo con la participación de todos los gremios con presencia en Cerro Negro. "Queremos diálogo y acuerdos, pero también una minería que genere inversión, producción y trabajo para nuestra gente, con seguridad y respeto por las normas", sostuvo.
De esta manera, el Gobierno provincial busca encauzar el conflicto después de un fin de semana en el que la relación con Newmont alcanzó uno de sus puntos de mayor tensión. La próxima reunión tendrá varios temas sobre la mesa: las correcciones exigidas por las inspecciones, las condiciones de seguridad e higiene, la continuidad de las operaciones, la situación de los trabajadores y el cumplimiento de la Ley 90/10.