Se esperaba un regalo protocolar y terminaron siendo tres piezas hechas a mano en Catamarca: una lleva los colores de la bandera papal y otra esconde un mineral de Andalgalá que pocos asocian con el Vaticano.
La visita del papa León XIV a la Argentina tendrá una huella catamarqueña. El gobernador Raúl Jalil formará parte del grupo de mandatarios provinciales que se reunirá con el Sumo Pontífice y aprovechará el encuentro para entregarle tres obsequios que resumen la identidad cultural, artesanal y religiosa de la provincia.
Según trascendió, la comitiva provincial ya tiene listos los regalos que viajarán hasta Buenos Aires, donde el Santo Padre desarrollará parte de su agenda.
Un poncho con los colores del Vaticano
El primero de los presentes es un poncho belicho confeccionado por el artesano Antonio «Chono» Gutiérrez. La particularidad es que el tejido combina los colores de la bandera papal, un detalle que lo distingue de las piezas tradicionales.
El escudo de León XIV, en un tapiz local
El segundo obsequio es un tapiz producido en la Fábrica de Alfombras de Catamarca. En este caso, la pieza reproduce el escudo de armas del propio León XIV, por lo que el regalo tiene una referencia directa al destinatario.
La cruz de rodocrosita que nace en Andalgalá
El tercer regalo es una cruz armada con rodocrosita extraída de las vetas 9 de Julio de Minas Capillitas, en Andalgalá, combinada con plata envejecida de YMAD.
La pieza fue trabajada por los artesanos andalgalenses Orlando Oviedo y Wilson Álvarez. Con ella se busca representar la identidad minera y artesanal de la llamada Perla del Oeste, apoyada en uno de los recursos minerales más reconocidos de la provincia.
De esta manera, los tres obsequios reúnen distintas expresiones de la cultura catamarqueña: el tejido, la producción textil y la orfebrería con minerales autóctonos. Jalil será el encargado de ponerlos en manos del Papa durante su estadía en la ciudad de Buenos Aires.