El Gobierno admite que retiene fondos de las naftas y la deuda vial crece: ¿qué pasa con los $1,5 billones?
El Gobierno admite que retiene fondos de las naftas para el equilibrio fiscal, pero Ravier asegura que no hay delito. ¿Qué hay detrás de los $1,5 billones y la deuda vial?
El vocero presidencial, Adrián Ravier, volvió a reconocer que el Ministerio de Economía se queda con una porción de lo recaudado por el impuesto a los combustibles para sostener el equilibrio fiscal, aunque insistió en que no hay delito. “No se están malversando los fondos, no hay delito”, aseguró el exdiputado nacional por La Pampa.
La declaración se produjo en una conferencia de prensa donde se abordó la transparencia en el uso del Impuesto a los Combustibles Líquidos, cuyo peso en el precio de la nafta súper saltó del 8,9% al 19,25% entre 2023 y 2026.
¿Qué dice el Gobierno sobre el uso de los fondos?
Ravier explicó que la cartera económica administra la parte de la recaudación que no se destina directamente al bacheo. “El resto del dinero está invertido y justamente para que no se pierda valor”, señaló. Además, remarcó que se respetan las partidas asignadas por el Presupuesto Nacional aprobado por el Congreso.
Sin embargo, el problema radica en que esos fondos tienen una asignación específica: deben ir al Sistema Vial Integrado, un fideicomiso creado exclusivamente para obras viales y mantenimiento de rutas nacionales.
¿Cuánto dinero está retenido y qué se podría haber hecho?
Según los datos difundidos, el Gobierno ya recaudó más de $1,5 billones en ese fideicomiso, pero hasta fines de mayo mantenía más de $1 billón en inversiones financieras, como plazos fijos y títulos públicos. Desde la asunción de Javier Milei, la subejecución del Sistema Vial Integrado alcanza el 73,8%.
De haberse utilizado ese dinero conforme a la ley, se podrían haber intervenido entre 20.000 y 25.000 kilómetros de la red vial, que hoy presenta un estado “deplorable”.
¿Cuál es el reclamo de los gobernadores?
La retención de estos recursos es un viejo reclamo de los gobernadores, que incluso amenazaron con impulsar una ley para modificar la distribución. Pero en el último momento negociaron con la Casa Rosada y dejaron caer el proyecto, mientras el deterioro de las rutas continúa avanzando.
En el caso de La Pampa, se intentó negociar con Nación el traspaso de las rutas con financiamiento. Hasta ahora, Nación mostró voluntad de cederlas, pero sin aportar dinero.