El Gobierno amplía la tokenización de activos y ya se puede invertir en bonos, acciones e inmuebles
La CNV amplía la tokenización de activos financieros y reales, extendiendo el sandbox hasta 2027. Acciones, bonos, inmuebles y más podrán representarse digitalmente en blockchain.
La Comisión Nacional de Valores (CNV) redobla la apuesta por las finanzas digitales y busca ampliar el alcance de la tokenización de activos, la representación digital de instrumentos financieros mediante blockchain. La medida promete revolucionar el mercado de capitales.
El organismo regulador ya había creado un régimen de tokenización el año pasado, que actualmente se desarrolla en un entorno regulatorio especial conocido como sandbox. Ahora, la CNV tomó la decisión de extender la vigencia de ese ámbito hasta fines de 2027 y, al mismo tiempo, ampliar el listado de activos que se pueden tokenizar.
¿Qué activos se pueden tokenizar ahora?
Hasta ahora, el régimen admitía la representación digital de acciones, obligaciones negociables, valores representativos de deuda o certificados de participación de fideicomisos financieros, así como cuotapartes de fondos comunes de inversión cerrados de crédito con oferta pública. Esta semana, la CNV puso en consulta pública una propuesta para extender la posibilidad de tokenizar valores negociables emitidos bajo los distintos regímenes de autorización automática (que también se ampliarán próximamente). La única excepción serán los fondos comunes de inversión abiertos. En los fondos cerrados, la tokenización ya no estará limitada a aquellos de créditos, sino que se podrá hacer sobre cualquiera que admita emisiones con autorización automática de oferta pública.
Se espera que la resolución final del organismo esté publicada en junio, tras recibir los comentarios y hacer las modificaciones que el regulador considere pertinente.
¿Qué es la tokenización de activos?
Según información de la Cámara Argentina de Fintech, un token es una representación digital de objetos físicos o digitales, o incluso identidades, que se registran en la blockchain, de forma descentralizada y físicamente distribuida a lo largo del planeta, en lugar de alojarse en un único servidor. La regulación de CNV se basa en activos del mercado financiero, como bonos o acciones. Aunque también es posible tokenizar elementos de la vida real (por ejemplo, departamentos o terrenos) a través de figuras como los fideicomisos o los fondos de inversión. Las iniciativas se multiplicaron en los últimos meses.
Casos concretos de tokenización en Argentina
En septiembre del año pasado, la compañía cripto Ripio lanzó la tokenización del Bonar 2030 (AL30), el bono soberano argentino de mayor volumen en la Bolsa local. Así, los clientes de esa plataforma pueden comprar y vender este token o representación digital desde la app durante las 24 horas, los siete días de la semana. Hace pocos días, la plataforma cripto Bitso anunció la integración de tokens derivados que siguen la cotización uno a uno de las acciones y fondos más reconocidos del mundo. De esta manera, los clientes podrán acceder a tokens sobre empresas que cotizan en Wall Street (como Apple, Meta, Amazon y Google, entre otras alternativas).
Con relación a la tokenización de activos de la vida real, hay múltiples iniciativas que ya operan en Argentina. Algunos ejemplos son la compra de tokens sobre desarrollos inmobiliarios (como propone Reental); autos que trabajan en el transporte de pasajeros (como los que ofrece Blockenfy); contratos de energía (por ejemplo, mediante el “Enertoken” de YPF Luz y Justoken); negociar granos (como propone Agrotoken) o tener una parte del pase de un jugador de fútbol (como ofrece Win).

