El Gobierno avanza en silencio: los 62 pliegos judiciales que buscan destrabar una crisis histórica
El Gobierno prepara el envío masivo de 62 pliegos para cubrir vacantes judiciales críticas, en medio de advertencias sobre una crisis histórica. ¿Logrará el Senado destrabar una situación que afecta a todo el sistema?
El Poder Ejecutivo ultima los detalles para enviar al Senado una primera tanda de 62 pliegos para cubrir vacantes en el sistema judicial, en medio de lo que legisladores definen como una crisis sin precedentes. La medida busca destrabar una situación que, según advierten, “puede resentir el funcionamiento de la Justicia” en todo el país. Este movimiento se da en paralelo a la preparación de los proyectos de reforma anunciados por el presidente Javier Milei.
Tras una serie de reuniones clave entre el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, el presidente Milei y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se concretó la decisión. También hubo encuentros entre la senadora oficialista Patricia Bullrich y el ministro coordinador para afinar la agenda legislativa.
Este jueves, Bullrich, quien preside el bloque oficialista en la Cámara alta, mantuvo una reunión con Adorni para avanzar en estos temas. El encuentro también sirvió como un respaldo político explícito al jefe de Gabinete, alineándose con el apoyo público que ya le habían brindado el Presidente y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
¿Qué reformas vienen en el paquete?
Además de los pliegos judiciales, para las próximas semanas se espera el ingreso de una batería de proyectos vinculados a las reformas anunciadas el 1 de marzo. Entre las iniciativas figuran la reforma del Código Penal, modificaciones en las leyes de expropiaciones, tierras y manejo del fuego, y la regularización dominial para la integración socio urbana.
El paquete también incluye cambios en la Ley de Glaciares, ajustes en la normativa de discapacidad y en el financiamiento universitario, con el objetivo declarado de adecuarlas al equilibrio fiscal. Bullrich manifestó en sus redes sociales un fuerte optimismo: “Este va a ser el Congreso más reformista de la historia. Vamos a trabajar sin pausa para cambiar la Argentina”, escribió, cerrando su mensaje con un contundente “¡Vamos Manuel!”.
Desde la oposición dialoguista llegaron voces que reclaman avanzar con las designaciones. La senadora Beatriz Ávila, del bloque Independencia de Tucumán, señaló a TN que “es lo que veníamos pidiendo desde el Senado”. La legisladora lanzó una advertencia grave: “Estamos en una crisis judicial que no veíamos desde hace mucho tiempo. Hay un alto porcentaje de cargos sin cubrir y eso puede resentir el funcionamiento de la Justicia”. En su provincia, mencionó la urgencia de completar vacantes en el Tribunal Oral Federal y en juzgados federales.
El miércoles, el ministro Mahiques confirmó el inicio del proceso formal para el envío de los pliegos. “Se trata de cargos que hace años se encuentran sin titular, lo que impacta directamente en el funcionamiento del sistema judicial. Cubrir estas vacantes no es una opción: es una condición básica para que la Justicia funcione como corresponde”, afirmó el funcionario.
La Corte Suprema: la gran deuda pendiente
Mientras se avanza con los 62 pliegos, desde el PRO valoraron la medida pero pusieron el foco en una deuda mayor: la integración de la Corte Suprema de Justicia. El senador Martín Goerling Lara sostuvo que “es clave avanzar con consensos” y remarcó la necesidad imperiosa de incorporar una mujer al máximo tribunal.
“Venimos de una discusión fuerte en el Senado que terminó con el rechazo de los pliegos anteriores. Esperemos que ahora se pueda avanzar con candidatos que reúnan los consensos necesarios, porque sin los dos tercios será imposible aprobarlos”, explicó el senador oficialista. La Corte debería estar integrada por cinco miembros, pero actualmente funciona con solo tres: Horacio Rosatti, Ricardo Lorenzetti y Carlos Rosenkrantz, tras las salidas de Elena Highton de Nolasco en 2021 y Juan Carlos Maqueda en 2024.
El largo camino de un pliego judicial
El proceso para designar jueces federales es extenso y comienza en el Consejo de la Magistratura. Este organismo realiza los concursos públicos y eleva una terna de candidatos al Poder Ejecutivo. El Presidente elige a uno de los tres nombres y envía el pliego correspondiente al Senado para su tratamiento.
Allí, la Comisión de Acuerdos toma la posta, convocando a audiencias públicas y emitiendo dictámenes. La etapa final es la votación en el recinto, donde se requiere una mayoría simple de los senadores presentes para su aprobación o rechazo.
Para los jueces de la Corte Suprema, el procedimiento es distinto y más exigente. El Poder Ejecutivo propone directamente al candidato, sin terna del Consejo. Luego de las audiencias públicas, el pliego llega al Senado, donde necesita el voto afirmativo de dos tercios de los senadores presentes para lograr la aprobación final, un umbral que ha demostrado ser una barrera significativa en el pasado reciente.