El Gobierno celebra la baja de la inflación, pero estos precios no le dan tregua al bolsillo
La inflación general bajó a 1,7% en agosto, pero los alimentos se aceleraron de nuevo: el promedio de las últimas cuatro semanas llegó a 1,8% y un rubro explicó el 70% de esa suba. ¿Cuál fue?
Los precios de los alimentos y las bebidas subieron 0,6% en la tercera semana de septiembre, según el informe de avance de la consultora LCG, que releva unos 8.000 productos en cinco supermercados. El dato confirma que la presión sobre el gasto cotidiano de los hogares no cede, incluso después de que el INDEC informara una desaceleración de la inflación general en agosto.
El trabajo de LCG muestra que los alimentos acumularon dos semanas consecutivas de aumentos y que el promedio móvil de las últimas cuatro semanas se aceleró hasta 1,8%, 0,3 puntos porcentuales por encima de la medición anterior. Ese indicador no es el acumulado definitivo de septiembre —se trata de un promedio de cuatro semanas—, pero permite ver que el ritmo reciente de los precios se mantiene por encima del objetivo de estabilidad que planteó el Gobierno.
Qué productos empujan la suba
En la tercera semana de septiembre, las carnes lideraron el incremento con un 1,1%. Las verduras avanzaron 2,3%, las bebidas 0,8% y los panificados, cereales y pastas, 0,7%. Según LCG, la mitad de la inflación semanal de alimentos y bebidas se explicó por las carnes, mientras que verduras, bebidas y panificados aportaron buena parte del resto.
La foto cambia cuando se mira el acumulado de las últimas cuatro semanas. Ahí las bebidas y las infusiones para consumir en el hogar treparon 9,3%, muy por encima del promedio general. Las verduras subieron 3%, los lácteos 1% y las carnes apenas 0,5%. La incidencia de las bebidas es notable: LCG calculó que ese rubro explicó el 70% de la inflación promedio de las últimas cuatro semanas.
El informe también señala que la distribución de las variaciones durante la tercera semana fue similar a la de la semana previa, aunque con menos valores extremos. Es decir, la suba no se concentró en un puñado de productos, sino que se extendió dentro de la canasta relevada.
El contexto inflacionario
La medición de LCG llega pocos días después de que el INDEC informara una inflación nacional de 1,7% para agosto, la menor variación mensual desde junio de 2025. Con ese resultado, el acumulado de los primeros ocho meses del año llegó a 21,3%. Sin embargo, el índice todavía no logró perforar de manera sostenida el 2% mensual.
Una inflación mensual más baja significa que los precios aumentan a un ritmo más lento, pero no que retrocedan. Y los registros de LCG muestran que algunos productos de consumo diario siguen subiendo a velocidades superiores al promedio.
La consultora realiza el relevamiento mediante web scraping los días miércoles, con cortes semanales, y toma precios de unos 8.000 alimentos y bebidas en cinco supermercados. Los ponderadores corresponden a la estructura del Índice de Precios al Consumidor de la Ciudad de Buenos Aires.
La particularidad de este período es que la presión no se concentra exclusivamente en las carnes, como en otras etapas, sino que también aparecen con incrementos importantes las verduras y, especialmente, las bebidas.