El Gobierno cierra la vía para evitar el impuesto al cheque: quiénes quedan en la mira
El Gobierno elimina los cheques para mover fondos en el mercado de capitales y las pymes quedan más expuestas al impuesto que la recaudación necesita sostener. ¿Quiénes pierden con el cambio?
El Gobierno de Javier Milei decidió eliminar la posibilidad de usar cheques para ingresar o retirar fondos en el mercado de capitales y estableció a las transferencias bancarias como única modalidad habilitada. La medida, dispuesta por la Comisión Nacional de Valores (CNV), amplía de forma indirecta la base del impuesto al cheque y suma presión sobre las pymes, justo cuando la recaudación acumula meses de caída.
La Resolución General 1166/2026 se publicó este martes en el Boletín Oficial y rige desde el mismo 15 de septiembre. Hasta ahora, los agentes registrados podían concretar hasta dos pagos diarios por cliente mediante cheques, incluidos los electrónicos o eCheqs. La nueva normativa elimina esa alternativa de un plumazo.
Qué argumenta la CNV
"A través de esta norma, se establece que la transferencia será la única modalidad habilitada para la recepción y entrega de fondos de y hacia los clientes, en los términos y condiciones allí definidos", informó el organismo en un comunicado.
La dependencia del Ministerio de Economía que conduce Luis Caputo aseguró que "la medida busca asegurar la disponibilidad inmediata de los fondos, eliminar eventuales rechazos asociados al uso de cheques y, al mismo tiempo, fortalecer los mecanismos de control y prevención frente a posibles conductas disvaliosas".
El efecto fiscal que no se menciona
Detrás del argumento operativo hay un impacto tributario concreto. Los endosos de cheques estaban exentos del impuesto al cheque, lo que permitía a las empresas colocar fondos en el mercado de capitales y luego retirarlos con cheques sin quedar alcanzadas de la misma manera por el tributo. Al obligar a canalizar los movimientos mediante transferencias bancarias, la CNV cierra esa vía de elusión.
La resolución también marca una marcha atrás regulatoria para un Gobierno que hizo de la desregulación y la reducción de la intervención estatal dos de sus principales banderas. Meses atrás, la propia CNV había ampliado el uso de cheques electrónicos en estas operaciones. Ahora restringe los mecanismos disponibles para empresas e inversores y las empuja hacia una modalidad que engrosa la base de un impuesto que el Ejecutivo necesita sostener ante la caída de los recursos fiscales.
La recaudación, en rojo
La decisión llega en un contexto de deterioro fiscal. En los primeros ocho meses de 2026, la recaudación acumuló una caída real interanual del 3,8%, según estimaciones del IARAF en base a datos de la ARCA. En agosto quedó prácticamente estancada en términos reales y varios impuestos vinculados al mercado interno registraron retrocesos.
El propio impuesto al cheque mostró un desempeño negativo: recaudó $1,52 billones durante agosto y creció apenas 21,5% nominal interanual, frente a una inflación del 33,5% en el mismo período. Esto equivale a una caída real cercana al 9% respecto a agosto del año pasado.
El mayor cobro del tributo supone un nuevo golpe para las pymes, que ya enfrentan un escenario adverso. En lo que va del año, las ventas minoristas de este segmento cayeron un 2,4% acumulado, según cifras de la CAME. Además, desde el inicio del gobierno de Milei cerraron 30.633 empresas, de acuerdo con datos de la SRT analizados por Fundar.