El gobierno de Neuquén reconoció a una comunidad mapuche, pero les cerró la puerta a dos que están en el corazón de Vaca Muerta
El Gobierno de Neuquén le reconoció la personería a una comunidad mapuche, pero les dijo que no a otras dos que reclaman tierras en plena zona de Vaca Muerta. La decisión deja a esos lof sin una herramienta clave para sentarse en la mesa donde se discuten los proyectos petroleros, y el detalle de por qué quedaron afuera no es el que muchos imaginan.
El Gobierno provincial reconoció la personería jurídica de una comunidad mapuche y, en el mismo acto, les negó el mismo trámite a otras dos que reclaman tierras en la zona de influencia de Vaca Muerta. La decisión, confirmada a LM Neuquén, cayó como un balde de agua fría entre los lof que esperaban una respuesta favorable.
La comunidad beneficiada es Lof Melo, de Villa La Angostura. Según el comunicado oficial, está integrada por 30 familias y 144 personas, con asiento en el paraje Paso Coihue, departamento Los Lagos.
En la otra vereda quedaron Newen Kura, en Rincón de los Sauces, y Ragnilew Cárdenas, que ocupa tierras cerca del parque eólico Vientos Neuquinos, en Picún Leufú. Ambas venían pidiendo el reconocimiento desde hace años.
Qué dice el Gobierno sobre el rechazo
El texto oficial sostuvo que el Lof Melo "cumple acabadamente con los requisitos establecidos por la legislación vigente", mientras que las otras dos comunidades no lograron acreditarlos. "Ninguna de ellas pudo acreditar los requisitos que exigen las normas legales en vigencia", señaló el comunicado, sin precisar cuáles fueron los puntos específicos que quedaron flojos en cada caso.
La Provincia también remarcó una distinción: el Estado no "otorga" la personería, sino que la "reconoce" después de constatar identidad étnica, conservación del idioma, tradiciones culturales y preexistencia territorial.
Además, aclaró que el reconocimiento a la comunidad Melo no habilita la regularización dominial ni el trámite para escriturar las tierras. Para las comunidades, ese punto ya está asimilado: lo que buscan con la personería es tener una entidad formal dentro de los expedientes judiciales.
El trasfondo de una pelea que lleva años
El rechazo no es un hecho aislado. Newen Kura y Ragnilew Cárdenas integran, junto con Kelv Kura y Fvta Xayen, un grupo de cuatro lof asentados en el área de influencia de Vaca Muerta que reclaman su reconocimiento legal desde hace años, apoyándose en una sentencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación de 2013 que, sostienen, obliga a la Provincia a formalizar su existencia.
En septiembre de 2024, el ministro de Gobierno, Jorge Tobares, había firmado un acta comprometiéndose a resolver la situación de las cuatro comunidades en 15 días. Según la Confederación Mapuche del Neuquén, ese compromiso quedó incumplido.
En julio de 2025, referentes de los cuatro lof se encadenaron en la Casa de Gobierno para reclamar por la demora y protagonizaron un acampe prolongado dentro del edificio que terminó con un operativo policial y detenciones.
Cómo se evalúa cada pedido
De acuerdo con el comunicado, cada solicitud pasa por un equipo técnico interdisciplinario de la Unidad de Acción Intercultural, dependiente del Ministerio de Gobierno, Mujeres y Derechos Humanos, que hace trabajos de campo y releva la memoria histórica y sociocultural de cada comunidad.
Esa información se contrasta con documentación aportada por los solicitantes y con archivos del Estado: actas de nacimiento, permisos de traslado de animales, boletos de posesión, entre otros. Después, el expediente pasa por un control de constitucionalidad y convencionalidad que evalúa su ajuste a la Constitución Nacional, la Constitución Provincial, el Convenio 169 de la OIT y la legislación nacional de protección a los pueblos originarios.
Por qué la personería pesa en Vaca Muerta
Para las comunidades sin reconocimiento legal, la falta de personería tiene consecuencias concretas: les impide participar formalmente en las instancias de consulta previa frente a proyectos de explotación hidrocarburífera que puedan afectar los territorios que habitan.
Desde la Confederación Mapuche vienen señalando que esa situación las deja en desventaja frente al avance de concesiones petroleras sobre tierras que consideran ancestrales.