El gobierno de Santa Fe no baja los brazos: insiste para que el papa León XIV haga escala en Rosario
¿Se viene el Papa a Rosario? El gobierno de Santa Fe ya formalizó el pedido ante el nuncio y no piensa rendirse. Los detalles de una gestión que busca sumar a la ciudad a la agenda papal.
El gobierno de Santa Fe redobla la apuesta para que el papa León XIV pase por Rosario durante su visita a la Argentina en noviembre. La vocera provincial, Virginia Coudannes, confirmó que el pedido ya fue formalizado ante el nuncio apostólico y que la provincia no piensa claudicar.
“Seguimos insistiendo al nuncio apostólico para que en el traslado que él hace de Buenos Aires hacia Córdoba pueda pasar por Rosario. El pedido fue formalizado”, sostuvo Coudannes. La funcionaria remarcó que la gestión continuará “hasta el último minuto”, mientras intentan sumar a la ciudad a una agenda que, por ahora, solo contempla Buenos Aires y Córdoba.
¿Quién impulsó la gestión?
La idea fue motorizada por el propio gobernador Maximiliano Pullaro, quien envió una carta a la Santa Sede para solicitar formalmente la presencia del Pontífice en Rosario. Además, desde la provincia mantienen conversaciones con instituciones religiosas de la ciudad, que acompañarían la eventual visita y participarían en las actividades que se organicen.
Según explicó la vocera, estas entidades locales serían clave para darle forma a una agenda papal que incluya un paso por la ciudad.
El valor simbólico de la visita
Para el gobierno provincial, la posibilidad de que León XIV pase por Rosario tiene un fuerte componente simbólico. Buscan mostrar el proceso de pacificación y reconstrucción del tejido social de la ciudad, un mensaje que la gestión de Pullaro quiere proyectar a nivel nacional e internacional.
Por ahora, la alternativa que se intenta instalar es que el Papa realice una escala durante su viaje entre Buenos Aires y Córdoba. Una gestión que Santa Fe asegura que continuará hasta último momento, sin dar nada por perdido.
La confirmación oficial de la agenda papal sigue siendo esperada, pero mientras tanto, la provincia no se queda de brazos cruzados.