El Gobierno defiende las concesiones privadas pero no aclara el destino de más de $1 billón en fondos viales
El vocero Ravier defendió las concesiones privadas pero no dijo qué pasará con el fondo vial. ¿Dónde está la plata?
El vocero presidencial, Adrián Ravier, volvió a respaldar el "cambio de paradigma" en las rutas nacionales, pero dejó en el aire el destino de los fondos del Sistema Vial Integrado (SisVial). Más de $1 billón de ese fideicomiso sigue atrapado en instrumentos financieros, sin fecha para volver al asfalto.
Durante la conferencia de prensa en Casa Rosada, Ravier fue consultado sobre los recursos que, según el Decreto 976/2001 y la Ley 23.966, deben destinarse exclusivamente a obras viales. Sin embargo, evitó precisar qué títulos se contrataron, cuándo vencen o en qué plazo se ejecutarán.
"Un Estado quebrado"
Para justificar la subejecución, el funcionario apuntó contra la gestión anterior: "Hasta diciembre de 2023 el sistema para poner las rutas en orden era Vialidad Nacional. Los pagadores de impuestos le daban dinero y eso debería haber llegado a las rutas, pero no ocurrió. Hoy tenemos jueces investigando a dónde fue esa plata".
Además, mencionó el déficit fiscal heredado: "Recibimos un déficit fiscal de 5 a 6 puntos del PBI y otros 10 puntos de déficit cuasifiscal. Tardamos en adjudicar porque con tasas de inflación arriba del 200% y un riesgo país en 2.700 puntos es muy difícil adjudicar una obra a mediano y largo plazo".
En esa línea, aseguró que las delegaciones de Vialidad Nacional cuentan con "material de bacheo, corte de pasto y pintura con dinero del Tesoro" para atender la coyuntura.
Las nuevas licitaciones
Ravier prometió un giro rápido hacia el modelo de concesiones: "Se han licitado 9.000 kilómetros de rutas, que eran los más importantes porque es por donde más transita la gente, y para octubre la totalidad va a estar en ejecución". Y agregó: "Se han licitado otros 6.000 kilómetros más, que están actualmente en proceso de pliegos, licitaciones y adjudicaciones".
El caso Río Negro: un traspaso trabado
En cuanto a las provincias, Ravier señaló que el plan es "sentarse con las provincias para llegar a acuerdos donde la administración de algunas rutas nacionales sea ejercida localmente". Pero en Río Negro, la urgencia de Alberto Weretilneck por tomar el control de las Rutas 22 y 151 choca con la estrategia nacional.
Mientras la Provincia busca reparar el tramo crítico de Puente 83, el Gobierno nacional pretende entregar un "paquete cerrado" que incluya todo el pasivo legal, como contratos paralizados y juicios con constructoras. Para evitar quedar atrapada en esos litigios, Río Negro propone una toma escalonada, empezando por los tramos liberados de conflictos, y ejecutar un crédito de US$ 60 millones del Fonplata. Pero la negociación está empantanada porque Nación no resuelve las rescisiones contractuales.
Otro punto de fricción es la exigencia rionegrina de instalar balanzas y controles de peso para proteger la inversión. La medida, que busca evitar que el tránsito pesado destruya el asfalto, encuentra resistencias en Vialidad Nacional y dilata el traspaso que el Alto Valle reclama con urgencia.