El Gobierno eliminó los requisitos para las autopartes y cambió las reglas de homologación de vehículos
El Gobierno modificó las reglas de homologación de vehículos y eliminó las autorizaciones para autopartes. ¿Qué cambia para los importadores y qué riesgos asumen las empresas?
El Ejecutivo nacional oficializó una profunda modificación en el sistema de seguridad y homologación para los vehículos cero kilómetro, tanto de fabricación local como importados. La medida, implementada a través del Decreto 796/2026, reemplaza el artículo 28 de la Reglamentación General de la Ley de Tránsito N° 24.449 y busca "agilizar" la circulación y comercialización de unidades en todo el territorio argentino.
El nuevo esquema elimina barreras burocráticas pero traslada toda la responsabilidad a las empresas. La novedad más resonante es que las autopartes dejarán de requerir autorización previa para su venta o importación, aunque los fabricantes deberán garantizar que cumplan con las especificaciones técnicas del Anexo C del decreto.
¿Qué licencias serán obligatorias?
Para poder liberar un vehículo al tránsito, ahora será indispensable contar con la Licencia de Configuración de Modelo (LCM) y la Licencia de Configuración Ambiental (LCA). La primera, que certifica las condiciones de seguridad activa y pasiva, estará bajo la órbita de la Secretaría de Industria, Comercio y de la Pequeña y Mediana Empresa del Ministerio de Economía.
La LCA, que se enfoca en emisiones contaminantes, ruidos y radiaciones parásitas, será emitida por la Secretaría de Turismo, Ambiente y Deportes de la Vicejefatura de Gabinete. Además, la Secretaría de Transporte participará de manera conjunta en la fiscalización del cumplimiento de la normativa.
Homologación directa para vehículos de EE.UU.
Otro punto saliente es la homologación directa de los vehículos fabricados bajo las normas técnicas de seguridad estadounidenses (FMVSS). Según el decreto, se validarán aquellos que presenten la "Blue Ribbon Letter", un documento emitido por la National Highway Traffic Safety Administration (NHTSA) de los Estados Unidos.
El texto oficial argumenta que "la trazabilidad individual de las unidades mediante el Número de Identificación Vehicular (VIN) permite verificar la correspondencia entre los vehículos efectivamente importados y las configuraciones técnicas comprendidas". De esta manera, se busca garantizar un "idéntico nivel de calidad y seguridad al vendido en el mercado estadounidense", sin exigir requisitos de seguridad locales adicionales.
¿Qué pasa si se oculta información?
La simplificación de trámites viene acompañada de una contraparte estricta. El fabricante o importador "asumirá la obligación de informar de manera inmediata a la autoridad competente cualquier sanción, investigación, determinación de incumplimiento, campaña de retiro o cualquier otro hecho relevante" dispuesto en el país de origen, replicando inmediatamente las acciones correctivas o campañas de recall en Argentina.
El ocultamiento, la omisión o la falsedad de documentación en las declaraciones juradas será tipificado como "falta grave", lo que puede derivar en la suspensión de la homologación y en eventuales acciones civiles o penales.
Cambio radical para la cadena de suministros
La reforma introduce un cambio drástico para la cadena de suministros al declarar que "todos los componentes, piezas, autopartes u otros elementos destinados a los vehículos, acoplados y semiacoplados que se fabriquen o se importen serán de comercialización, producción e importación libre, no requiriendo ningún tipo de autorización previa".
Si bien ya no se exigirán trámites de aprobación anteriores para su venta, los fabricantes e importadores serán los únicos responsables de asegurar que dichos elementos cumplan rigurosamente con las especificaciones del Anexo C del decreto. La medida, que ya genera debate en el sector, apunta a desburocratizar un mercado que históricamente estuvo regulado por el Estado.