El Gobierno frena la vuelta a la presencialidad del Consejo del Salario: teme que se convierta en un acto político
El Gobierno le dijo no a la presencialidad en el Consejo del Salario para evitar una protesta. ¿Qué hay detrás de esta decisión? Los detalles que no te contaron.
El Gobierno decidió rechazar el pedido de las centrales obreras para que la reunión del Consejo del Salario Mínimo, pautada para este viernes, vuelva a ser presencial. La negativa busca evitar que la convocatoria se transforme en una protesta política contra la administración de Javier Milei.
La decisión, tomada por el secretario de Trabajo, Julio Cordero, apunta a desactivar una posible movilización hacia la cartera laboral y a dejar en claro que el salario mínimo es solo un valor de referencia con escaso impacto real en los trabajadores.
¿Por qué el Gobierno dice no a la presencialidad?
Según explicaron fuentes cercanas a Cordero, un encuentro físico daría a los gremios una excusa para marchar y convertir una reunión administrativa en “un acto político”. El temor del Ejecutivo se basa en la escalada de protestas que vienen llevando a cabo la CGT y las dos CTA, como las realizadas durante el debate por la ley de Tierras o el día de San Cayetano.
Las centrales obreras habían solicitado la modalidad presencial para garantizar un intercambio directo y una negociación efectiva entre empresarios y sindicalistas. Sin embargo, el Gobierno considera que la reunión virtual es suficiente y evita riesgos.
El salario mínimo en números
El Consejo del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil, que reúne al Grupo de los 6 (industria, comercio, construcción, bancos, agro y Bolsa), la CGT y las dos versiones de la CTA, debe actualizar el piso salarial, hoy fijado en 376.600 pesos.
Desde que asumió Milei, el salario mínimo acumula una pérdida de casi el 40% en su poder adquisitivo. Además, en cada convocatoria, el Gobierno termina imponiendo un laudo cercano a la oferta empresarial, sin acuerdo con los gremios.
El Ejecutivo justifica su postura señalando que solo el 0,2% de los trabajadores formales cobra por debajo del mínimo, y que los efectos concretos se limitan a las jubilaciones del régimen contributivo, algunos planes sociales y la referencia para informales.
Un consejo cada vez más irrelevante
Con la desaparición de programas como el Volver al Trabajo, cuyo valor se mantuvo congelado en 78 mil pesos, el salario mínimo perdió peso como variable de ajuste. Especialistas remarcan que el Consejo reúne a empleadores que no pagan el mínimo con trabajadores que no lo cobran, y que el Gobierno se jacta de desacoplar su resultado de los planes sociales.