El Gobierno frenó otra vez la suba de impuestos a los combustibles: la fecha que ahora mira el surtidor
Las petroleras ya remarcaron hasta un 5% en los surtidores y el Gobierno volvió a correr el aumento de impuestos que debía caer en noviembre. Ahora todo se concentra en una fecha de diciembre que nadie quiere que llegue.
El Ejecutivo nacional volvió a pisar el acelerador de la postergación y trasladó al 1° de diciembre la aplicación de los incrementos impositivos que iban a impactar en noviembre sobre las naftas y el gasoil. La decisión quedó plasmada en el Decreto 1305/2026, publicado este viernes en el Boletín Oficial, con las rúbricas de Javier Milei, el jefe de Gabinete Diego Santilli y el ministro de Economía Luis Caputo.
La jugada tiene un objetivo claro: sacarle presión al índice de inflación justo después de que las petroleras privadas movieran sus pizarras a fines de septiembre, con subas de hasta el 5% en los surtidores.
Qué dice el decreto que firmó el Gobierno
La norma modifica el Decreto 617/2025 y fija que el incremento total pendiente —las actualizaciones de 2024, 2025 y del primer y segundo trimestre de 2026— empiece a regir recién el 1° de diciembre de 2026.
No se trata de un ajuste aislado. Son los aumentos acumulados de los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono que el Ejecutivo fue demorando una y otra vez para evitar que el impacto completo cayera de golpe sobre los precios en las estaciones de servicio.
El contexto: las petroleras ya movieron sus precios
La postergación llega después de que a fines de septiembre las compañías privadas comenzaran a remarcar valores. YPF, por su parte, definió una suba del 1% en sus surtidores. Los incrementos se dieron en medio de la escalada internacional del petróleo y llegaron hasta el 5%, con variaciones según la marca y el producto.
Fuentes del mercado confirmaron a LA NACION que Shell aplicó un 2% en naftas y un 5% en gasoil, mientras que Axion ajustó sus naftas un 2,5% en promedio. Puma también movió sus precios en línea con la competencia, aunque sin un porcentaje uniforme para toda su red.
La estrategia de YPF y el peso de su precio de referencia
El 1% anunciado por YPF apunta, según la empresa, a “evitar trasladar la volatilidad a los precios locales” y a acompañar la demanda en el libre mercado, sosteniendo lo que la compañía describe como un “acuerdo honesto con los consumidores”.
El presidente y CEO de la petrolera, Horacio Marín, ya había adelantado que la firma seguiría de cerca tres variables para definir sus nuevos valores: la evolución del precio del crudo, los márgenes de rentabilidad y la respuesta de los consumidores.
Con el 55,7% de las ventas de combustibles al público según registros oficiales, los precios de YPF son la referencia del sector. La compañía aclaró además que la suba no será lineal para todas las estaciones de servicio.
La justificación oficial
En los considerandos, el Gobierno sostuvo que la medida se tomó “con el propósito de continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible” y que, para los productos en cuestión, “resulta necesario diferir los incrementos remanentes originados en las referidas actualizaciones”.