El Gobierno impulsa un salario único por actividad y los gremios ya anticipan rechazo
Un trabajador recién ingresado cobraría lo mismo que uno con 20 años de oficio. El Gobierno quiere eliminar las categorías salariales y dejar el plus "por mérito" en manos del empleador. La CGT ya salió a marcar la cancha: "Las paritarias son soberanas".
La Casa Rosada avanza con una idea que promete sacudir el mundo del trabajo: unificar el salario por rama de actividad y eliminar las categorías que hoy diferencian los ingresos según la tarea, la antigüedad o la especialidad. La propuesta, que todavía no fue presentada formalmente, ya genera ruido en la CGT.
Qué propone el Gobierno
Según adelantaron a El Destape fuentes de la administración de Javier Milei, la intención es modificar los convenios colectivos para que todos los trabajadores de un mismo rubro cobren un piso igual, sin distinciones por categoría. Ese piso sería el "salario mínimo garantizado" de $1.070.000 en bruto, unos $860.000 de bolsillo.
Por encima de ese monto, cada empleador podría sumar un "salario dinámico" según el mérito del empleado, pero con una condición que enciende alarmas: ese plus podría quitarse en cualquier momento sin que el trabajador pueda reclamar. Así lo establece el artículo 104 bis de la reforma laboral, que permite incorporar componentes retributivos variables por decisión unilateral del empleador.
El rechazo sindical
En la CGT no recibieron bien la noticia. Gerardo Martínez, líder de la Uocra y referente internacional de la central obrera, fue contundente: "Las paritarias son soberanas y los convenios colectivos, también. La política, sea quien sea el que esté en el poder, no debe alterar el debate entre el capital y el trabajo y menos poner un cepo a los acuerdos entre empresas y sindicatos".
Los gremios aseguran que desconocen el plan, pero ya anticipan una pulseada dura si el Ejecutivo intenta avanzar.
Un cambio histórico
La existencia de categorías salariales no es un detalle menor: acompaña a los convenios colectivos desde sus orígenes en la Argentina. El primero se firmó en 1906, cuando la Unión Tipográfica estableció niveles diferenciados según la tarea. Desde entonces, la progresividad de los derechos y el principio de "igual remuneración por igual tarea" fueron pilares de la negociación colectiva.
La reforma laboral ya habilitó los "salarios dinámicos" y ahora el Gobierno quiere ir más lejos, con el objetivo de que el ingreso final de cada trabajador quede "al arbitrio del empresario", según confiaron a este medio.
El antecedente que complica
El entusiasmo oficial contrasta con los resultados obtenidos hasta ahora. De los 800 convenios colectivos que fueron convocados a renegociar sus términos al amparo de la reglamentación de la reforma, solo un puñado se presentó y, en su mayoría, para ratificar las condiciones vigentes.
El fracaso fue tan evidente que el Ejecutivo debió emitir una aclaratoria con las firmas de Diego Santilli y Sandra Pettovello, pero ni así logró sumar adhesiones. Incluso las cámaras patronales, que vieron afectados sus mecanismos de recaudación institucional, se convirtieron en un obstáculo para el plan oficial.