El Gobierno lanza un paquete de medidas clave: el detalle de la jugada para frenar la inflación y reactivar la economía
Ante la presión del barril de petróleo en US$100 y un crecimiento económico desparejo, el Gobierno anunció un paquete de medidas. ¿En qué consisten las jugadas clave para contener precios y reactivar el crédito que buscan cambiar el humor social?
Ante un humor social complejo y la presión de una inflación que se resiste a bajar, el Gobierno nacional anunció una serie de decisiones económicas de impacto directo. La estrategia busca contener precios clave y liberar crédito para impulsar una reactivación que aún es despareja, en un contexto internacional marcado por el valor récord del petróleo.
Una de las medidas más directas apunta al bolsillo de los conductores. Las autoridades habilitaron a las petroleras para que incrementen el corte de naftas y gasoil con biocombustibles. El objetivo declarado es contener los precios en las estaciones de servicio, luego de que los combustibles acumularan subas del 20% en lo que va del mes.
Esta escalada responde, en parte, al salto internacional del crudo, que superó la barrera de los US$100 el barril debido a la guerra en Medio Oriente. Un impacto externo que pone una presión adicional sobre los índices de precios locales para los próximos meses.
¿Qué impuestos se congelan?
En la misma línea de alivio a los combustibles, el oficialismo decidió postergar el ajuste del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y del impuesto al dióxido de carbono (IDC), que estaba previsto para abril. La prórroga se formalizará mediante un decreto que se publicará en el Boletín Oficial el próximo lunes.
Estas acciones representan un reconocimiento implícito de la preocupación gubernamental por la tendencia inflacionaria. La administración de Javier Milei necesita revertirla para lograr que el indicador empiece, al menos, con un “uno” y no con un “cero”, como el propio Presidente proyectó para agosto.
El panorama de la actividad económica muestra claroscuros. El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró un crecimiento del 1,9% interanual en enero, impulsado principalmente por el agro y la minería. Sin embargo, este repunte no es homogéneo.
El ministro de Economía, Luis Caputo, admitió estas diferencias en una reciente entrevista. “La economía no es para todos igual. Para algunos va a llevar tiempo y para otros ya lo perciben hoy”, señaló el funcionario. Mientras sectores como la energía y los commodities marchan bien, persiste la pérdida de puestos de trabajo en zonas industriales.
La apuesta para mover el crédito
Frente a este escenario, el equipo económico también activó palancas para inyectar liquidez. Decidió no renovar una norma que había elevado en cinco puntos porcentuales los encajes bancarios, es decir, la porción de los depósitos que los bancos deben mantener inmovilizados en el Banco Central.
Esta flexibilización busca que las entidades financieras tengan más margen para impulsar el crédito en pesos hacia el sector privado, una pieza clave para cualquier reactivación sostenida.
Pero la jugada no termina ahí. El Gobierno también evalúa permitir a los bancos otorgar préstamos en dólares a un espectro más amplio de empresas. Actualmente, esta modalidad está restringida casi exclusivamente a empresas exportadoras que generan divisas. La medida apuntaría a “motorizar” sectores con potencial de crecimiento.
El paquete de anuncios refleja una lectura oficial del malestar social por las dificultades para llegar a fin de mes, evidenciado en las encuestas. Todas las medidas se enmarcan, según las fuentes, dentro de la política de libre mercado que es el eje central de la gestión actual.