El Gobierno les cortó los fondos por ley y las bibliotecas populares buscan cómo sobrevivir
Las bibliotecas populares de todo el país atraviesan un momento crítico por el desfinanciamiento del Gobierno nacional: los fondos que deberían llegar por ley no llegan y hay instituciones que ya no pueden pagar servicios básicos. Mientras tanto, la gente las elige cada vez más, y lo que descubrieron adentro sorprende.
Las bibliotecas populares de todo el país atraviesan un momento crítico por el desfinanciamiento del Gobierno nacional, mientras la demanda ciudadana crece por el alto precio de los libros. Representantes de distintos puntos del país expusieron la situación ante la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados de la Nación, en el marco del aniversario de la Ley 419 que dio origen a la Conabip.
Por La Pampa participó Diana Sales, presidenta de la Federación de Bibliotecas Populares de La Pampa e integrante de la comisión de la Biblioteca Popular Edgar Morisoli de Santa Rosa. Tras su paso por la Cámara Baja, dialogó con Radio Noticias y repasó la coyuntura financiera que afrontan estas instituciones.
Un origen atravesado por la política
Sales recordó que las bibliotecas populares nacieron marcadas por tensiones ideológicas. Sobre el rol fundador de Domingo Faustino Sarmiento, señaló: "Si bien para él eran muy importante las bibliotecas, ya sabemos a qué sectores estaban dirigidos, a quién quería educar y a quién no quería educar, pero dio un puntapié inicial para la creación de las bibliotecas populares".
La multiplicación en los pueblos llegó con la inmigración, y luego hubo impulsos en distintos gobiernos. "Después hubo un impulso en el gobierno de Perón, un impulso muy grande en el gobierno de Néstor Kirchner y en el gobierno de Macri se salió a pelear por las bibliotecas populares porque 'no eran necesarias'. Ahora estamos de nuevo al pie del cañón para ver qué pasa con esto", lamentó.
"Los fondos que tienen que estar por ley no llegan"
La referente mostró su preocupación por el desfinanciamiento de las asociaciones civiles sin fines de lucro, entre las que se cuentan las bibliotecas. Y marcó una distinción: "Hay que separar las autoridades de la Conabip puestas por este gobierno cipayo y los trabajadores de la Conabip que la están pasando muy mal".
Sales criticó la orientación que intenta imponer la conducción nacional en un contexto de restricción de partidas. "Los cursos que te ofrecen son sobre cómo generar dinero, cómo vender la biblioteca, entonces vamos a terminar todos haciendo remeras, stickers, pines para juntar plata", apuntó. Y agregó: "Los fondos que tienen que estar por ley no llegan. Uno de los puntos que planteé cuando hablé en el Congreso es sobre la subejecución y la posible malversación de fondo porque los números no cierran".
Consultada sobre los gastos, explicó que "eso depende de cada realidad", pero detalló la situación pampeana: "En La Pampa hay bibliotecas populares que están en edificios municipales, provinciales o compartiendo edificio, como la biblioteca Morisoli con la Asociación Pampeana de Escritores. Hay que pagar la luz, los impuestos municipales, el gas. La biblioteca Morisoli estuvo cerrada en invierno un mes y medio para bajar el consumo de gas porque no lo podíamos pagar".
Un relevamiento de la Federación de La Pampa reveló que el principal problema de las bibliotecas provinciales es edilicio. "La plata que pedimos no es demasiado", sostuvo Sales. En la provincia hay 71 instituciones, aunque no todas están en funcionamiento.
La paradoja: más socios, menos plata
A pesar del escenario complejo, la demanda ciudadana no decreció. Frente al elevado precio de los libros en el mercado editorial, las bibliotecas registran un incremento masivo de asociados y concurrentes. "La gente va a la biblioteca. Ha venido gente política a la biblioteca y dice: '¿Qué? ¿La gente todavía lee?'. Y pero sí, lee muchísimo. La gente lee, la gente va a la biblioteca, la biblioteca Morisoli este año aumentó sus socios y socias a nivel exponencial. ¿Y por qué? Andá a comprar un libro", expresó.
En ese marco, destacó el Plan Lector que impulsa el Ministerio de Educación de la provincia. "Es excelente", afirmó.