El Gobierno resigna la reforma política con tal de suspender las PASO en 2027
El oficialismo pone todas las fichas en eliminar las primarias del año que viene y está dispuesto a sacrificar otros cambios. La negociación con el PRO y la UCR define el futuro de la reforma.
El Gobierno está dispuesto a ceder en varios puntos de la reforma política para concentrar todos sus esfuerzos en un objetivo: suspender las PASO de 2027. En la Casa Rosada aseguran que el resto del paquete electoral quedó en un segundo plano y admiten que podrían resignar capítulos si eso les permite reunir los votos necesarios para evitar las primarias del año próximo.
“Es lo único que nos importa. El resto está en otro escalón”, expresan en Nación, y agregan: “Es lo que pidió el Presidente”. Los encargados de las conversaciones parlamentarias recibieron la indicación de concentrar los pedidos a los aliados en ese punto.
La definición llega justo cuando el oficialismo se prepara para abrir formalmente la discusión en el Senado. Patricia Bullrich anunció que en septiembre comenzará el tratamiento en la Comisión de Asuntos Constitucionales, donde La Libertad Avanza todavía no cuenta con los respaldos suficientes para aprobar el proyecto completo.
Una estrategia en dos tiempos
La idea es discutir primero otros capítulos del paquete y dejar para una instancia posterior el debate sobre las PASO, que concentra las mayores resistencias. En el Gobierno creen que esa secuencia permitirá avanzar sobre puntos con mayor nivel de acuerdo antes de afrontar la negociación que consideran determinante.
Eso no significa, sin embargo, que la Casa Rosada le otorgue mayor importancia política a los capítulos que se analizarán primero. La instrucción interna es la contraria: los negociadores tienen margen para introducir modificaciones, postergar puntos e incluso resignar parte del paquete si el costo de mantenerlo completo pone en riesgo la suspensión de las primarias.
El proyecto que ingresó al Senado en abril incluye, además de Ficha Limpia, modificaciones en el financiamiento de los partidos, cambios en las condiciones para mantener la personería política y ajustes sobre la Boleta Única de Papel, entre otras reformas. El texto original directamente elimina las PASO, aunque el Ejecutivo ya abrió la posibilidad de limitar el objetivo a suspenderlas para 2027.
Ese cambio es relevante para la negociación. Una suspensión permitiría evitar las primarias del próximo año sin derogar definitivamente el sistema, una alternativa que en Balcarce 50 consideran más viable para sumar a sectores que rechazan eliminarlo de manera permanente. Para modificar el régimen electoral, el oficialismo necesita alcanzar la mayoría absoluta de los miembros de cada Cámara.
La negociación con el PRO y las resistencias
La discusión volvió a aparecer en la reunión que La Libertad Avanza y el PRO mantuvieron el jueves en la Casa Rosada. Diego Santilli, Martín Menem y Eduardo “Lule” Menem recibieron a Cristian Ritondo y Fernando de Andreis en el segundo encuentro formal de la mesa que ambos espacios abrieron para coordinar la agenda parlamentaria y explorar un acuerdo electoral para 2027.
Las dos fuerzas ratificaron coincidencias generales sobre el rumbo del Gobierno, pero mantienen diferencias sobre las PASO. Ritondo sostuvo después del encuentro que la posición actual del PRO es conservar las primarias, aunque dejó abierta la posibilidad de evaluar otra alternativa y señaló que esperarán el debate que se produzca en el Senado.
La Casa Rosada apunta justamente a utilizar la suspensión como punto de negociación con el macrismo. El objetivo oficial no es exigir ahora un respaldo a cada artículo de la reforma, sino conseguir que el PRO acompañe una solución que permita llegar a las elecciones presidenciales sin primarias nacionales obligatorias.
También existen reparos dentro de la UCR y de bloques provinciales. El radical Maximiliano Abad reclamó que el proyecto sea analizado de manera segmentada, mientras que el jefe del PRO en el Senado, Martín Goerling Lara, se manifestó hasta ahora en contra de eliminar las PASO. Esas objeciones explican en parte la decisión oficial de separar el tratamiento y reducir las condiciones que plantea en las conversaciones con los aliados.
El Gobierno viene trabajando sobre esos votos desde hace semanas. La negociación incluye al PRO, gobernadores radicales y fuerzas provinciales que tienen representación en el Senado, y se cruza además con las conversaciones electorales que la conducción de La Libertad Avanza mantiene distrito por distrito para 2027.
En la reunión del jueves con el PRO, los representantes de ambos espacios hicieron precisamente un repaso provincia por provincia de sus estructuras y referentes territoriales. Ritondo aseguró que todavía no discutieron candidaturas y evitó establecer una fecha límite para cerrar una alianza, aunque reconoció que cuanto antes exista claridad sobre el escenario electoral, mejor.
La discusión por las PASO avanzará en paralelo con el resto de la agenda que el Gobierno tiene acumulada en el Senado. La prioridad inmediata continúa siendo el Súper RIGI y luego se intensificará el tratamiento de la reforma política, mientras la conducción oficialista busca ordenar sesiones separadas y evitar que las resistencias sobre un proyecto bloqueen el resto de las iniciativas.
La Casa Rosada está dispuesta así a reducir el alcance de su reforma electoral si eso permite conseguir el objetivo que Milei puso por encima del resto: que no haya PASO nacionales en 2027. El paquete comenzará a discutirse de forma más amplia en comisión, pero la negociación política que llevan los principales interlocutores del oficialismo ya está concentrada en un pedido mucho más acotado: reunir los votos para suspender las primarias.