El gol que borró el travesaño: la revancha del pibe que dejó Colón por Unión
Falló una chance increíble ante Central Córdoba y la frustración lo golpeó. ¿Qué hizo casi un mes después para callar las dudas y gritar su primer gol en Primera?
Misael Aguirre, el delantero que se fue de Colón con 16 años para probar suerte en Unión, convirtió su primer gol como profesional en el triunfo del Tatengue por 3-2 ante Instituto. El grito llegó el 7 de septiembre, casi un mes después de haber fallado una chance inmejorable frente a Central Córdoba.
El salto de Colón a Unión
Aguirre se formó en las inferiores del Sabalero, pero en 2023 decidió cambiar de camiseta y sumarse al Tate. Con apenas 16 años, llegó al club de Santa Fe con la ilusión de encontrar un lugar para seguir creciendo.
Su evolución fue constante. Con el correr de los meses se afianzó en la Reserva rojiblanca y sus actuaciones empezaron a llamar la atención del cuerpo técnico. El buen nivel en las divisiones formativas lo acercó cada vez más al plantel profesional.
La oportunidad apareció cuando Leandro Madelón le dio minutos en Primera. De a poco, el joven delantero se ganó un lugar en el equipo titular y la confianza del entrenador fue clave para que pudiera soltarse en el campo y mostrar lo que había demostrado en Reserva.
Del travesaño al grito más esperado
El primer gol parecía estar cerca. En la cuarta fecha del Torneo Clausura, el 10 de agosto, Aguirre quedó de frente al arco con todo servido para convertir, pero su definición se fue por encima del travesaño. Esa oportunidad desperdiciada le generó una frustración enorme.
Lejos de bajar los brazos, siguió trabajando en silencio. La perseverancia tuvo recompensa el 7 de septiembre: ante Instituto, el delantero sacudió la red y marcó su primer tanto en la élite con la camiseta de Unión.
El festejo fue doble, porque su conquista sentenció el 3-2 final y desató la alegría de todo el equipo. Así, aquel juvenil que dejó Colón con 16 años encontró en Unión el espacio para crecer, ganarse la confianza de Madelón y cumplir el sueño de gritar un gol en Primera.