El golpe al merendero que movilizó a toda una unidad policial
Un robo dejó sin utensilios y mercadería a un merendero de Tupungato. La respuesta de los policías sorprendió a todos y devolvió la esperanza al barrio.
Cuando el Merendero Caritas Felices quedó sin elementos para cocinar tras un robo, un grupo de policías de Tupungato decidió no mirar para otro lado. La colecta que organizaron terminó superando todas las expectativas.
La Unidad Especial de Patrullaje (UEP) de Tupungato se enteró del hecho que afectó al espacio del barrio El Progreso y, en lugar de limitarse al acta, impulsó una campaña solidaria para que los chicos no se quedaran sin su plato de comida.
¿Qué fue lo que robaron?
Días atrás, delincuentes ingresaron al merendero y se llevaron mercadería y utensilios de cocina indispensables para preparar las comidas diarias. El hecho dejó al lugar al borde del cierre, ya que sin esos elementos era imposible continuar con la tarea asistencial.
Fue entonces cuando los efectivos decidieron poner manos a la obra y comenzaron a reunir donaciones entre sus compañeros y la comunidad. La convocatoria se extendió durante aproximadamente una semana.
La entrega que emocionó a todos
Este martes, personal de la UEP llegó hasta el merendero con una importante cantidad de elementos. En total, lograron juntar desde utensilios de cocina hasta alimentos no perecederos y útiles escolares.
Entre los elementos de cocina se destacan fuentes de metal, ensaladeras, ralladores, recipientes plásticos, batidores, cucharones, cucharas, tenedores, pinzas, paneras, coladores, condimenteros, espumaderas y tazas.
La colecta también permitió reunir 20 paquetes de arroz, 10 litros de aceite, 15 kilos de harina, 225 saquitos de té, 225 saquitos de yerbeado, 30 paquetes de azúcar y 35 paquetes de fideos, además de bolsones de tutucas y otros productos.
Más que comida: útiles para los chicos
La solidaridad no se quedó en la cocina. También se entregaron 48 rollos de papel higiénico, mochilas, artículos de librería y diferentes elementos escolares destinados a los niños que concurren al merendero.
Con esta ayuda, Caritas Felices podrá retomar sus actividades y continuar acompañando a las familias del barrio El Progreso, que dependen de este espacio para la alimentación de los más pequeños.
La acción de los policías de Tupungato demuestra que, a veces, la verdadera vocación de servicio va más allá del uniforme.