El granizo destrozó invernaderos y cultivos en el sur de Misiones
El relevamiento entre los feriantes revela daños dispares: mientras algunos invernaderos quedaron destruidos, otros productores apenas sintieron el paso de la tormenta.
El temporal que azotó Misiones en los últimos días dejó un panorama desigual entre los productores frutihortícolas que abastecen a las ferias francas. Mientras algunas chacras sufrieron pérdidas importantes por el granizo, otras zonas atravesaron la tormenta con daños menores.
La presidenta de la Asociación de Ferias Francas de Misiones, Malena Ruiz Díaz, explicó que el relevamiento entre los feriantes mostró que “los daños fueron por zona, por parte”. En Posadas, la tormenta se sintió con fuerza tanto en las chacras como en algunos predios donde funcionan las ferias.
A las pérdidas en los cultivos se sumaron daños en la infraestructura de comercialización. Ruiz Díaz señaló que en espacios como Villa Urquiza, donde los feriantes trabajan con gazebos, las ráfagas rompieron algunas estructuras y complicaron el armado de los puestos.
El granizo golpeó con fuerza en Profundidad
Carolina, productora de Profundidad, contó que las piedras agujerearon los plásticos de los invernaderos y afectaron plantines de lechuga y acelga recién trasplantados. “Lo que trasplantamos hace poco, ya eso dale por perdido. Ya no vuelve a crecer”, relató.
La recuperación implica afrontar nuevamente el costo de los materiales y empezar otro ciclo de producción. Las pérdidas no se limitan a la cosecha próxima a comercializarse, sino que incluyen el trabajo y la inversión previos.
En Posadas también hubo productores con daños graves por el granizo. Desde El Porvenir 1, una productora relató que el fenómeno destruyó su invernáculo y afectó buena parte de los cultivos destinados a la feria.
En Andrade, las ráfagas generaron preocupación
En Olegario Víctor Andrade, Aníbal Miller explicó que el granizo no provocó daños importantes en su zona, pero las ráfagas de viento sí representan un problema para las estructuras de los invernaderos. Las construcciones más antiguas son las más vulnerables: los vientos pueden romper maderas y plásticos, incluso los nuevos.
Claudio Shoniger, de Colonia Alberdi, indicó que el granizo alcanzó el sector aunque la afectación fue menor. Las medias sombras resistieron mejor, mientras que algunos productores cercanos con invernaderos tuvieron mayores daños.
La humedad requiere un manejo constante
Las lluvias también obligan a prestar atención al exceso de humedad. Shoniger explicó que una de las principales herramientas es el manejo del suelo y la preparación de camellones para evacuar el agua rápidamente. “La humedad no es el problema, es manejable”, sostuvo.
En Gobernador Roca, Elsa relató que en su zona hubo más lluvia que granizo y los daños fueron mínimos. Trabaja bajo invernadero y regula la humedad con el manejo del riego y la fertilización foliar: cuando observa niveles elevados, reduce el riego y lo ajusta a las necesidades de las plantas.
Un impacto que también se refleja en las ferias
Las condiciones climáticas pueden modificar la cantidad de verduras disponibles para la venta. Miller explicó que cuando el clima afecta la producción, disminuye la oferta de algunas hortalizas y esto puede generar un movimiento diferente en las ferias. En ocasiones, la menor disponibilidad permite mejorar las ventas, aunque los precios siguen siendo accesibles. “Siempre estamos por debajo del precio que deberíamos vender”, sostuvo.
Para acompañar a los damnificados, la Asociación de Ferias Francas dispone de un banco de insumos y herramientas. Ruiz Díaz explicó que los productores pueden solicitar materiales como plásticos, medias sombras o equipos de riego mediante créditos que cancelan en cuotas semanales.
Así, el temporal dejó un panorama heterogéneo: algunas chacras registraron daños menores, mientras que otras deberán reinvertir para reconstruir invernaderos, reponer materiales y recuperar cultivos afectados por el granizo, el viento y el exceso de humedad.