El temporal no dio tregua en Ituzaingó: hubo familias que debieron dejar sus casas y una escuela que terminó con las aulas bajo el agua. A los evacuados los alojaron en un punto de la ciudad, pero lo que pasó con los chicos que viven ahí es lo que más preocupa a los vecinos.
El temporal que descargó granizo y viento sobre Ituzaingó obligó a evacuar a dos familias y a que otras tantas dejaran sus casas por sus propios medios. Los barrios más castigados fueron La Florida, San Jorge, Madariaga y San Cayetano, según detalló el municipio.
Paula Ojeda, secretaria de Acción Social de la comuna, contó a El Territorio que la asistencia arrancó apenas empezó a caer el granizo. "Empezamos a recorrer y después ante todas las llamadas que nos iban haciendo, los íbamos asistiendo", relató.
Con el agua ya en las viviendas, hubo quienes no esperaron al municipio: "Evacuamos a dos familias y después hubo familias que se fueron a casa de familiares hasta que bajó el agua", explicó la funcionaria.
Quiénes están en el albergue
Las dos familias evacuadas fueron trasladadas al albergue de las 1000 Viviendas, donde reciben desayuno, almuerzo y cena. En total son dos adultos y siete menores. "Las mamás fueron trasladadas y los papás quedaron en sus casas", precisó Ojeda.
La asistencia no terminó cuando bajó el agua. "Seguimos asistiendo a las familias con mercadería, con colchones, porque también en las familias al entrar agua en sus viviendas se mojaron sus pertenencias", señaló la secretaria, que remarcó el respaldo del Ministerio de Desarrollo Social: "Nos han traído insumos para la emergencia, de todo el equipo que se movilizó desde el momento uno".
Bomberos, entre alcantarillas tapadas y árboles caídos
Los Bomberos Voluntarios trabajaron durante toda la jornada en el corte y retiro de árboles, junto a la empresa de energía, para despejar la zona y evitar riesgos.
El jefe del cuerpo activo, Guillermo Igarzabal, explicó que tuvieron que repartirse entre el casco céntrico y las Mil Viviendas porque las bocas de tormenta se taparon. Y aprovechó para pedir colaboración: "Volvemos a repetir, no tiren restos de basura, esto lleva a tapar las bocas de tormenta, y tenemos que liberarlas para que drene el agua".
El viento también dejó su marca. "Tuvimos un árbol caído en el centro, Buenos Aires e Ibera, que cayó arriba de un vehículo por los fuertes vientos. También tuvimos por calle Corrientes y Buenos Aires un árbol que cayó arriba de una vivienda, que gracias a Dios no se tuvo que lamentar ninguna víctima, solo daños materiales", detalló Igarzabal.
La escuela que quedó bajo el agua
En la escuela de la familia agrícola ITU IS-28, la tormenta con viento inundó las galerías, las aulas, el comedor y la cocina. El acceso también quedó complicado por el agua acumulada y un árbol cayó sobre el cableado, lo que cortó el suministro eléctrico. Las clases quedaron suspendidas por dos días.
Este jueves se trabajó en la puesta a punto del servicio eléctrico para volver a la normalidad.