Manuel Pereyra, de Voz Docente Formosa, contó cómo se arma el sueldo de un maestro y dónde queda la parte que no aporta a la caja previsional. La diferencia entre lo que cobra un activo y un jubilado, y el reclamo que evalúan llevar al Gobierno.
El secretario general de Voz Docente Formosa, Manuel Pereyra, puso el foco en cómo se arma el salario de los trabajadores de la educación y advirtió que una porción clave de los ingresos se paga bajo conceptos no remunerativos, lo que golpea de lleno en los haberes de quienes se jubilan. En diálogo con el programa radial “Algo Está Pasando” (FM VLU 88.5, Grupo de Medios TVO), el dirigente anticipó además que el sindicato evalúa pedir un nuevo aumento y un bono de fin de año.
Cómo se compone el sueldo de un docente
Pereyra detalló que el salario legal de un docente se integra con cuatro ítems: básico, antigüedad, presentismo y zona. Sobre ese total se aplican los descuentos de rigor: obra social, aportes previsionales y Ley 482.
Con esos conceptos, el sueldo legal de un docente que recién arranca rondaría los $650.000, mientras que el sueldo garantizado llega hoy a $1.200.000. Esa brecha, para el gremialista, es el nudo del problema: buena parte de lo que cobra un trabajador queda fuera del cálculo previsional.
“Se está violando el 82% móvil, el derecho a un salario justo y existe un fraude de la provincia con la caja previsional”, disparó.
El peso de los adicionales que no aportan
El titular de Voz Docente explicó que los adicionales y suplementos abonados como no remunerativos no hacen aportes a la Caja de Previsión Social. El resultado, según advirtió, es que quienes se retiran terminan cobrando menos de lo que les correspondería.
“Los docentes percibimos varios rubros del salario con carácter no remunerativo o no bonificado, sobre los cuales no se realizan descuentos previsionales. Esto provoca que los jubilados no cobren el 82% móvil”, sostuvo.
Para Pereyra, ese esquema agranda la distancia entre activos y pasivos, porque los montos que se toman como referencia para jubilarse no incluyen todo lo que gana un docente en actividad. Un maestro de grado que recién empieza tiene un básico cercano a los $375.000, mientras que el haber garantizado se ubica en $1.200.000. Los jubilados docentes, en tanto, cobran según el caso entre $850.000 y $900.000.
“El gobernador dejó de lado el sueldo legal del docente y decidió tomar el 82% móvil sobre el sueldo garantizado. Para nosotros, ese es el problema, porque el cálculo debería contemplar los cuatro rubros que establece la composición salarial”, afirmó.
Por eso el gremio reclama que suplementos y adicionales se incorporen al cálculo de los aportes previsionales, para que los futuros jubilados no sufran una caída fuerte de sus ingresos.
Aumento o bono: qué conviene más
Otro eje de la entrevista fue la posibilidad de pedir una recomposición antes de que termine el año. Pereyra contó que el sindicato consulta a sus delegados para definir qué propuesta llevará al Gobierno provincial.
Entre los trabajadores, dijo, hay la sensación de que un aumento porcentual tendría poco impacto, mientras que una suma extraordinaria podría significar un alivio más rápido.
“Si hay un aumento del 5%, no va a incidir demasiado. Estamos evaluando qué conviene más a los trabajadores, si un incremento salarial o un bono de fin de año”, manifestó.
Como referencia, un 5% representaría entre $15.000 y $20.000, mientras que un bono podría llegar a una cifra bastante mayor. De todos modos, aclaró que Voz Docente también planteará la necesidad de una recomposición salarial y que la decisión se tomará recién cuando termine el relevamiento entre sus representantes.
La espera hasta marzo o abril
Pereyra recordó que, con la modalidad de anuncios que viene aplicando la Provincia, los estatales y docentes podrían tener que esperar hasta marzo o abril para conocer la nueva pauta de incremento.
“Como nos tiene acostumbrados el gobernador, los anuncios los hace en marzo o abril. Convoca a una conferencia de prensa y allí decide cuál va a ser el haber para los empleados de la administración pública y los docentes”, expresó.
Mientras tanto, desde Voz Docente insisten en que la discusión salarial no puede quedarse en los porcentajes: también tiene que mirar la estructura de los ingresos y el efecto que eso tiene sobre las jubilaciones que vendrán.