El gremio docente que dijo no al 6% de Kicillof y cruzó fuerte con la Provincia
Cuatro gremios docentes bonaerenses aceptaron el 6% y dieron por cerrada la discusión salarial. El quinto dijo no y este jueves arrancó un paro de 48 horas: qué pasa con los aumentos que ya estaban en el bolsillo.
La Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) arrancó este jueves 22 de octubre con la primera de las dos jornadas de paro que resolvió su congreso extraordinario, en rechazo a la propuesta salarial del Gobierno provincial. La segunda fecha de la huelga todavía no tiene día: deberá definirla el Consejo Directivo del sindicato.
La oferta oficial consistía en un 6% repartido en dos tramos del 3%, uno para octubre y otro para noviembre. Los delegados de la FEB la rechazaron y así el gremio quedó como la única organización del Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) que no firmó el acuerdo: SUTEBA, UDOCBA, AMET y SADOP sí dieron su visto bueno.
Los números que la FEB considera insuficientes
La titular del sindicato, Liliana Olivera, explicó en diálogo con el programa Palabras Más, Palabras Menos, de FM 103.5, que el incremento implica una suba mensual de $27.541 durante esos dos meses. Con esa mejora, el salario de un maestro de grado que recién se inicia queda en $945.980, mientras que un docente con diez años de antigüedad llega a $1.049.132.
Para la dirigente, la cifra no compensa la pérdida de poder adquisitivo. “Hoy empatarle a la inflación es perder; lo que los docentes quieren y por lo que nosotros luchamos es por una verdadera recomposición de salario, y esta oferta no alcanza de ninguna manera”, sostuvo.
El agradecimiento de Bianco y la respuesta oficial
El lunes 19 de octubre, en su conferencia de prensa semanal, el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, valoró la “colaboración, entendimiento y comprensión” de los gremios que aceptaron el 6%. El funcionario remarcó el acuerdo en un contexto de dificultades económicas y financieras para la Provincia y confirmó que la paritaria volverá a abrirse en diciembre.
La negativa de la FEB no cayó bien en el Ejecutivo. Según publicó el diario El Día, funcionarios provinciales reprocharon que el sindicato convocara a la huelga después de que los otros gremios aceptaran el aumento, con el argumento de que los docentes cobrarán igual la mejora acordada. “Se hacen los picantes con el aumento en el bolsillo”, fue la frase que, de acuerdo con ese medio, usaron desde la Provincia.
Consultada por 221 Radio, Olivera calificó esas declaraciones de “desafortunadas” y negó que el gremio busque confrontar con el Gobierno. “Nuestra organización nunca ha sido picante, como dice el gobierno, ni nos hacemos los picantes”, respondió.
La consulta a las bases y el resto de los reclamos
La titular de la FEB defendió el mecanismo que derivó en la medida de fuerza: sostuvo que las decisiones sobre las propuestas salariales las toman los docentes y no las conducciones sindicales. Los delegados del último congreso, contó, llevaron los mandatos surgidos de las bases y rechazaron la oferta por unanimidad.
Más allá del salario, el sindicato puso sobre la mesa la sobrecarga laboral y el deterioro de las condiciones de trabajo. También exige la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), una mayor inversión educativa y la protección de los fondos del Instituto de Previsión Social (IPS) y del Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA).
Desde la Provincia, en tanto, insisten en que la negociación salarial con los gremios bonaerenses se reabrirá en diciembre.