El gremio judicial de Avellaneda-Lanús pone la cifra que descoloca a Provincia: "Compañeros por debajo de la línea de pobreza"
El gremio judicial bonaerense redobló la apuesta: mientras Provincia mira de reojo la inflación, los trabajadores de las categorías más bajas ya no llegan a fin de mes. La cifra que soltó el sindicato y el ultimátum que puede cambiar el escenario.
La Asociación de Judiciales Bonaerenses (AJB) volvió a poner sobre la mesa la urgencia de reabrir la discusión salarial en la Provincia. El secretario general de la seccional Avellaneda-Lanús, Gustavo Pérez, respaldó el pedido y lanzó una advertencia que golpea de lleno: "Tenemos muchos compañeros y compañeras por debajo de la línea de la pobreza".
En diálogo con este medio, el dirigente manifestó sus expectativas de que en las próximas semanas el Ministerio de Trabajo bonaerense, a cargo de Walter Correa, convoque a negociaciones paritarias. El objetivo es claro: recomponer un salario que, en lo que va del año, acumula un aumento del 16%, muy por detrás de una inflación que con el dato de septiembre ya trepa al 23,6%.
La asfixia que baja desde Nación
Pérez no esquivó el contexto. Reconoció la situación que atraviesa el Ejecutivo provincial por la falta de coparticipación y los recortes de fondos que llegan desde el Gobierno nacional, pero remarcó que eso no frena la preocupación del sector.
"Entendemos la situación de asfixia que atraviesa el Ejecutivo provincial por parte del Gobierno nacional que no le da la parte correspondiente de la coparticipación y recorta los fondos que corresponden a la Provincia, pero no podemos dejar de manifestar nuestra preocupación por la situación salarial de los trabajadores judiciales que cada vez se agrava más", expresó.
Desde el gremio sostienen que la pérdida de poder adquisitivo arrancó durante la gestión de María Eugenia Vidal, con un desfasaje del 25%. Con Axel Kicillof lograron recuperar apenas un 5% de ese monto perdido hasta 2023. Después, la fuerte devaluación dispuesta por el Gobierno de Milei terminó de licuar los ingresos y la caída se volvió exponencial.
"Para nosotros el enemigo no es el Ejecutivo provincial. Entendemos que hay un ahogamiento por parte del gobierno nacional que se realiza de forma adrede buscando perjudicar la imagen del gobernador y que, obviamente, se siente en el bolsillo de los trabajadores", disparó.
Los reclamos que van más allá del salario
La recomposición salarial no es el único frente abierto. Pérez destacó la buena relación con el presidente de la Corte Suprema bonaerense, Sergio Torres, a quien señaló como un actor clave para destrabar las demandas históricas del sector.
"Estamos trabajando en la incorporación de un porcentual adicional por antigüedad para la categoría F, además de la reducción de los tiempos en los expedientes disciplinarios y de exigir la cobertura de vacantes. Es algo que no se puede resolver en una sola reunión pero estamos trabajando para avanzar en estas demandas que van más allá de lo salarial", sostuvo.
El dirigente se mostró confiado en que el diálogo con el Ejecutivo provincial sigue abierto y que hasta ahora hubo respuestas a los planteos. Sin embargo, dejó una advertencia que suena a ultimátum: si los reclamos no se resuelven, el gremio no dudará en lanzar un plan de lucha.
"Obviamente que tenemos la expectativa de que esto se resuelva, veremos qué escenario se nos plantea, a nosotros no nos tiembla el pulso para defender a nuestros compañeros, pero entendemos que el diálogo con el Ejecutivo provincial está abierto y hasta el momento han respondido a las demandas que planteamos", concluyó.