El grito desgarrador y la confesión que estremecieron el juicio a Felipe Pettinato
Un grito que cortó el silencio de la madrugada y una confesión estremecedora salieron a la luz en el juicio por el incendio fatal en Palermo. Los vecinos describieron escenas dantescas y un acusado cuya actitud dejó más preguntas que respuestas.
Un grito que heló la sangre y una confesión escalofriante marcaron la segunda audiencia del juicio a Felipe Pettinato, acusado de estrago doloso seguido de muerte por el incendio en su departamento de Palermo donde murió el neurólogo Melchor Rodrigo. Los testigos describieron a un Pettinato “alterado” y “como un zombi” mientras las llamas consumían la vivienda.
El hijo del reconocido conductor Roberto Pettinato enfrenta una pena de entre 8 y 20 años de prisión. Los jueces Enrique Gamboa, Gabriel Vega y Gustavo Valle son los encargados de determinar su culpabilidad en un juicio que comenzó la semana pasada y se extenderá por al menos cuatro lunes más.
¿Qué escucharon y vieron los vecinos?
Dos vecinos del piso 21, ubicado justo debajo del departamento siniestrado en el piso 22, declararon este lunes. Uno de ellos relató haber escuchado “una explosión” y visto una “lengua de fuego” que bajaba por su vivienda.
Al salir a investigar, el testigo dijo haber sentido “un grito desgarrador que no pudo haber durado mucho más de cinco o siete segundos”. En medio del caos, cortó los suministros de luz y gas para evitar que el fuego se propagara.
Mientras realizaba esta tarea, describió haber visto a dos personas “como queriendo ingresar al departamento” y a una de ellas con un aspecto “medio zombi, bastante lenta”.
La desesperada búsqueda de ayuda
Otra vecina contó el momento en que se encontró con Felipe Pettinato en el pasillo. “Lo veo a Felipe corriendo, me acerco y le pregunto qué pasó. Me respondió: ‘Hay un incendio en mi departamento ¡Tengo que ayudar a mi amigo! ¡Tengo que ayudar a mi amigo!'”, declaró.
La mujer agregó que lo agarró de los hombros porque no entendía bien la situación y notó que estaba en medias, sin calzado. Pettinato le manifestó que tenía molestias en la garganta. Esta testiga fue quien luego lo ayudó a bajar después de que los bomberos recomendaran evacuar el edificio.
Las frases que no olvidaron
Durante la audiencia, los abogados refrescaron la memoria de los testigos sobre declaraciones que habían realizado horas después del siniestro, ocurrido el 16 de mayo de 2022.
El abogado de la querella, Alejandro Drago, le recordó a la segunda testigo sus palabras originales en el expediente. Según consta, ella había dicho que Pettinato estaba “alterado” y repetía: “mi amigo, el cigarrillo”. La mujer ratificó que “fue así”.
Un momento aún más impactante llegó cuando el fiscal Fernando Klappenbach le recordó al primer testigo su declaración inicial. Según esa versión, Felipe Pettinato habría dicho: “Me mandé la cagada porque prendí el pucho. La culpa es mía”. El testigo reconoció que en esta oportunidad no recordaba aquella frase.
El intento fallido de rescate
Un tercer vecino del piso 21 también declaró, describiendo a Pettinato como “bastante alterado”. Relató que el acusado incluso lo “empujó” para que ingresara al departamento a “ayudar a su amigo”.
Sin embargo, lo que encontró dentro hizo imposible cualquier auxilio. “Había muchas llamas, muchísimo humo, veía siluetas, cosas en el piso, la manguera no andaba, el nivel de humo y combustión hacían imposible hacer nada”, testificó. Agregó que usó primero la manguera y luego matafuegos que le acercaba el encargado del edificio.
Felipe Pettinato siguió la audiencia desde el estudio de sus abogados Norberto Frontini y Lucio Simonetti, quienes también representan a Claudio “Chiqui” Tapia en la causa por presunta retención indebida de aportes previsionales de la AFA.
Para esta segunda jornada del debate también estaba prevista la declaración de un médico forense, un perito de parte de la querella y un médico legista. Sin embargo, tanto la fiscalía como la querella desistieron de su presencia y sus declaraciones se incorporarán al expediente por lectura.
La víctima, Melchor Rodrigo, era un neurólogo de 43 años que había nacido en Alexandria, Estados Unidos, en 1978. Según la acusación fiscal, Pettinato “inició un incendio a sabiendas del peligro que ello implicaba” mientras Rodrigo estaba “dormido e imposibilitado de reaccionar”.