El grito que salvó una vida: la heroica intervención de dos vecinas en el intento de femicidio en Abasto
Dos vecinas escucharon gritos y se toparon con una escena dantesca. ¿Qué vieron al abrir la puerta?
Un grito desgarrador de auxilio proveniente de un departamento en Paraguay al 1700 movilizó a dos vecinas que, sin dudarlo, se convirtieron en piezas clave para frustrar un femicidio. La escena que encontraron al abrir la puerta fue descripta como "atroz", con sangre esparcida como si la hubieran arrojado con un balde.
Todo comenzó en la tarde del jueves en un edificio del barrio Abasto, cuando los vecinos empezaron a escuchar pedidos de ayuda. Dos mujeres, alertadas por los gritos, se acercaron al departamento 5º B. La más joven, preocupada por los lamentos de una mujer, golpeó la puerta sin obtener respuesta. Fue entonces cuando la señora mayor decidió abrirla.
Lo que vieron las dejó paralizadas: sangre en distintos ambientes. "Parecía que habían tirado sangre con un balde", relataron después. Por precaución, no ingresaron. Una de ellas exclamó: "Llamo a la policía".
Rápidamente, las vecinas bajaron y abrieron la puerta del edificio para facilitar el ingreso de los uniformados. En unos 10 o 15 minutos llegaron dos policías que patrullaban a pie y subieron junto a ellas. Al llegar al departamento, notaron que la puerta había sido cerrada con llave.
Los agentes insistieron con golpes y llamados, pero no hubo respuesta desde el interior. Una mujer policía solicitó refuerzos y poco después arribó personal de la brigada Motorizada. Fue entonces cuando uno de los agentes tomó la decisión de patear la puerta para ingresar.
Adentro encontraron a dos personas heridas: Alison C., de 18 años, y Luciano de Gaspari, de 19, un estudiante oriundo de Armstrong. La joven presentaba múltiples heridas de arma blanca en la espalda, el pecho y el abdomen. De Gaspari tenía una herida en el cuello que se habría provocado después de atacar a la joven.
Alison, todavía consciente, alcanzó a darles a los policías el número de teléfono de su madre y a decirles su nombre.
Estado crítico de la víctima
Pasaron más de 48 horas desde aquella secuencia y Alison continúa internada en la terapia intensiva del Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca), en estado muy grave. Permanece con asistencia mecánica ventilatoria y recibe drogas inotrópicas. Desde el hospital señalaron que presenta una evolución estable dentro de la gravedad del cuadro.
La directora del Heca remarcó la complejidad de la situación y pidió cautela: "Las heridas son múltiples, no solo las heridas externas que se pueden ver y requirieron sutura sino que también heridas que comprometieron órganos internos. Su cuadro es grave, es una paciente muy crítica".
De Gaspari, en tanto, permanece internado en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Provincial del Centenario. Se encuentra "compensado hemodinámicamente, vigil, con respiración espontánea" y bajo seguimiento médico para evaluar su traslado a una sala de internación general.
La investigación en curso
La causa está en manos de la fiscal Laura Riccardo, quien trabaja junto con la Brigada de Femicidios de la Policía de Investigaciones (PDI). La pesquisa busca establecer cómo ocurrió la agresión y qué vínculo existía entre De Gaspari y la joven.
Algunas versiones recogidas en el lugar señalaron que ambos podrían haber mantenido una relación sentimental, aunque ese dato todavía no fue confirmado oficialmente.
Según ampliaron los uniformados que intervinieron en el procedimiento, la joven habría alcanzado a manifestar, antes de ser trasladada, que De Gaspari la habría apuñalado y que luego se habría autolesionado.