El Grupo Insud desafía la crisis y apuesta 20 millones de dólares a la primera fábrica de madera contralaminada del país
El desembarco de 54 contenedores en el puerto de Corrientes fue la postal de una operación millonaria. Mientras los aserraderos históricos se hunden, el Grupo Insud monta una fábrica de alta tecnología que promete cambiar el juego. Pero el giro tiene su costo en empleo.
En la misma ruta 14 que hace meses era escenario de cortes por reclamos salariales de trabajadores de la maderera Tapebicuá, ahora se levanta una moderna planta que promete revolucionar la industria forestal argentina. Con una inversión de 20 millones de dólares y tecnología eslovena, el Grupo Insud, dirigido por Hugo Sigman y Silvia Gold, avanza en la construcción de Cambium Timber, la primera fábrica del país dedicada exclusivamente a la producción de paneles estructurales de alta precisión.
La postal que dibuja Gobernador Virasoro, la Capital Nacional de la Foresto-Industria, es contradictoria: mientras los aserraderos tradicionales, incluso los más grandes, ceden ante el aumento de costos, la caída de la obra pública y la apertura importadora, este megaproyecto se instala con la promesa de absorber parte de la producción de esas firmas.
La magnitud de la operación ya fue noticia en sí misma: un convoy con 54 contenedores atracó en el puerto de Corrientes, desplegando una de las operaciones logísticas más importantes de la región. En esos cargamentos llegó todo lo necesario para montar la fábrica, que se ubicará en el predio que pertenecía a Pomera Maderas, también propiedad de Insud.
¿Qué es la madera contralaminada?
La tecnología importada de la compañía eslovena Ledinek Engineering permitirá fabricar madera contralaminada (CLT), utilizada para grandes placas, muros y losas, y madera laminada encolada (GTL), destinada a vigas y columnas. Algunos aserraderos de la región ya habían incursionado en este tipo de paneles, pero solo por pedidos específicos. La apuesta de Cambium Timber, fundada por Pablo Baldomá, es convertirse en la primera planta industrial del país especializada en esa producción.
La principal materia prima será el pino elliottii, que se produce en la región con destino exclusivo a la foresto-industria. La compañía ya envió muestras a Europa para certificar. Para crear paneles de hasta 12 metros de largo, 3 metros de ancho y 35 centímetros de espesor, destinados a viviendas, edificios, hoteles y desarrollos inmobiliarios, primero necesita contar con tablas.
El proceso es complejo: una vez cosechado el pino, tras más de 12 años de madurez, se convierte en rollizos y luego en tablas en los aserraderos. Una placa CLT agrega valor mediante procesos de secado, clasificación, encolado y mecanización.
Una inversión que no resuelve la crisis del empleo
Como parte del Grupo Insud, la firma podrá abastecerse de la cadena forestal de Pomera Maderas, pero su CEO confirmó que también comprarán a empresas locales, hoy atravesadas por una difícil situación financiera. La inversión de 20 millones de dólares quedó plasmada en el enorme cargamento que arribó al puerto correntino.
La nave que montarán sobre la ruta 14, junto a la generadora de biomasa FRESA, tendrá unos 4.800 metros cuadrados. Su capacidad inicial será de 15.000 metros cúbicos anuales, equivalentes a al menos 50.000 metros cuadrados de construcción. Sin embargo, la línea, muy automatizada, comenzará a funcionar con solo 20 operarios en planta y una red de aproximadamente 70 técnicos y profesionales, entre arquitectos, ingenieros, supervisores y modeladores.
El contraste es evidente: la maderera Tapebicuá, una de las más grandes del país, emplea por sí sola a 400 trabajadores. Cambium Timber no llega para absorber la crisis socioeconómica que genera el resto de la industria, sobre todo en lo relativo a los puestos de trabajo. Pero sí representa una apuesta fuerte por la innovación y el valor agregado en un sector que busca reinventarse.