El hallazgo de la NASA que desafía todo lo que se sabía sobre la vida en la Luna
Un nuevo estudio de la NASA revela que los microbios terrestres podrían sobrevivir en la Luna en estado de criptobiosis. ¿Qué significa esto para la exploración espacial?
Un nuevo estudio de la NASA sugiere que los microbios terrestres podrían sobrevivir en la superficie lunar, un hallazgo que **podría reescribir los límites de la vida en el espacio**.
La investigación, publicada en la revista Science Advances, revela que estos organismos podrían resistir en un estado de animación suspendida, conocido como criptobiosis, donde sus procesos vitales se detienen casi por completo sin llegar a la muerte.
¿Por qué antes se creía imposible?
Trabajos anteriores, como uno de 2019, sostenían que las condiciones lunares eran demasiado hostiles para cualquier forma de vida. Los rayos ultravioleta y las temperaturas extremas, que superan los 120 grados centígrados durante el día y descienden a -170 por la noche, parecían un obstáculo insalvable.
Sin embargo, esos análisis no tuvieron en cuenta un factor clave: la protección que ofrecen las colinas y valles del satélite. En los polos lunares, donde el Sol nunca alcanza gran altura, existen regiones permanentemente en sombra que podrían albergar hielo y, quizás, organismos.
¿Qué encontraron los científicos?
El equipo de la NASA analizó tres tipos de bacterias y dos de hongos, todos resistentes al frío, al vacío y a la radiación. Descubrieron que en los polos lunares hay áreas donde estos microorganismos podrían sobrevivir, incluso multiplicarse.
Prabal Saxena, coautor del estudio y científico planetario del Centro de Vuelos Espaciales Goddard, explicó que "incluso una huella de bota o la pisada de un rover podría crear un área habitable".
Implicancias para la exploración espacial
El hallazgo tiene profundas implicancias para las futuras misiones Artemis, que llevarán humanos al polo sur lunar. Heather Graham, otra de las autoras, advirtió que "debemos ser aún más cuidadosos con los materiales que podríamos llevar con nosotros involuntariamente al explorar el espacio, y con el impacto que esto podría tener".
"Tenemos una gran oportunidad para reflexionar sobre los límites de la vida y su resistencia incluso en entornos muy extremos", añadió Saxena.