El hallazgo que cerró la búsqueda: el nene de 13 años apareció escondido en un auto abandonado
¿Qué pasó con el nene de 13 años que fue secuestrado por dos sujetos en moto? El final de la búsqueda sorprendió a todos y hay dos detenidos.
La angustia que mantuvo en vilo a toda la provincia de Santiago del Estero terminó este miércoles con un desenlace inesperado. El adolescente de 13 años fue hallado con vida escondido en un vehículo abandonado, en el mismo predio donde vive su abuela, y dos personas ya están detenidas.
El menor, identificado como Geremia Emanuel Pérez, fue encontrado pasadas las 13:50, según confirmó el Departamento Central de Comunicaciones. El hallazgo se produjo en el barrio Santa Rosa de la localidad de Pampa de los Guanacos, en el departamento Copo, después de una noche de intensa búsqueda que conmocionó a la comunidad.
El fiscal de Monte Quemado, Dr. Gabriel Gómez, dialogó en exclusiva con Nuevo Diario y reveló detalles del dramático momento. “El menor estaba escondido en un auto abandonado, estaba muy asustado”, relató el funcionario, y explicó que el chico se había ocultado por miedo a represalias.
¿Cómo fue el secuestro?
Según el relato del fiscal, la familia no se había equivocado en su denuncia inicial. “Anoche lo levantaron dos personas, y lo llevaron hasta el monte. Y desde ese momento estaba desaparecido”, detalló Gómez. El hecho ocurrió en la noche del martes, cuando dos sujetos en moto se lo llevaron del domicilio familiar.
La Justicia actuó con rapidez y logró identificar a los presuntos responsables. “Esas dos personas están aprehendidas y el menor está a salvo”, confirmó el fiscal, quien además informó que ambos sospechosos se encuentran tras las rejas.
¿El nene está bien?
Tras el hallazgo, el personal médico y el fiscal procedieron a examinar al adolescente para descartar lesiones. “Ya fue revisado por médicos y entregado a la madre, así que está sano y salvo”, concluyó Gómez, llevando tranquilidad a la familia y a toda la comunidad que siguió el caso con angustia.
El operativo de rastrillaje, que se extendió por varias horas, finalizó con un final feliz, aunque dejó en evidencia el peligro que vivió el menor durante su cautiverio.