El hermanito de cinco años reveló un secreto aterrador que llevaba un mes oculto en su casa
¿Cómo pudieron mantener una fachada de normalidad durante todo un mes mientras su hija yacía sin vida en la habitación contigua? Los detalles del caso que conmocionó a un barrio entero.
Una adolescente con parálisis cerebral fue encontrada muerta en su cama tras un mes de ocultamiento, mientras sus padres mantenían una apariencia de normalidad. El macabro hallazgo en Entre Ríos salió a la luz por el relato de un niño de cinco años, llevando a la detención de ambos progenitores.
El jueves, Emilia Pucheta recibió una llamada urgente de su amiga. Le informó que su hermanito de cinco años estaba gritando en la calle, completamente alterado. Al acercarse, el niño le contó algo que nunca esperó escuchar.
“Mi mamá y mi papá estaban peleando. Yo entré a la habitación de Luana y la vi muerta. Mamá estaba muy preocupada porque no sabía cómo decirlo, dijo que la iban a llevar presa por asesinato”, relató el pequeño. Con esas palabras, Emilia supo que su hermanita Luana Cabral, de quince años, había fallecido.
¿Qué encontraron los agentes en la vivienda?
La policía acudió a la casa ubicada en el cruce de Las Rosas y Tita Bonutti, en el barrio 58 Viviendas de Federación, Entre Ríos. Los agentes encontraron el cuerpo de Luana tapado con una manta en una habitación repleta de cucarachas y moscas.
Los restos óseos no presentaban lesiones visibles, según confirmaron fuentes de la investigación. La data de muerte se estimó en aproximadamente un mes, y los restos fueron remitidos al cuerpo médico de Paraná para análisis más exhaustivos.
¿Cómo vivían los padres durante ese mes?
Vecinos del barrio describieron que Noelia Moretti, de 40 años, mantenía una vida “normal” durante ese período. Salía, se sentaba en el patio a tomar mate con su termo, y Raúl Cabral, de 42 años, continuaba trabajando en un comedor como siempre.
Nadie podía advertir algo extraño en sus comportamientos externos. La fachada de normalidad contrastaba brutalmente con la realidad dentro del hogar.
¿Qué reveló el hermanito sobre las prohibiciones?
En conversación con Clarín, Emilia recordó el diálogo con su hermano menor. “Cuando me dijo lo que vio le pregunté ‘¿vos no sabías mi amor?, ¿no entrabas a la pieza?’. Él me respondió: ‘no, mi mamá me prohibió entrar porque Luana tenía algo contagioso'”, contó.
El niño también reveló que “desde hacía tiempo que su mamá no le daba de comer a su hermana, que solo le daba de comer a él”. Estas declaraciones pintan un cuadro de abandono progresivo.
¿Qué dijo la madre cuando fue confrontada?
Ese mismo jueves por la tarde, cuando Emilia regresó al barrio después de llevar a su hermano a un lugar seguro, la policía ya estaba en la casa. Le dieron un minuto para hablar con su madre, Noelia.
“Solo dijo: ‘se me murió la Luana hace una semana y no dije nada porque fue mi culpa’. Esas fueron sus palabras. Me sacaron para afuera y no supe más nada”, relató Emilia. Lo que Noelia omitió fue que su hija llevaba mucho más tiempo sin vida.
¿Existía un historial de violencia en la familia?
Emilia, de 24 años, había abandonado la casa a los quince tras sufrir violencia por parte de su padrastro, Raúl Cabral. Regresó a los 18 con su novio e hijo, pero otro acto de violencia contra su niño la llevó a denunciar a Cabral hace cuatro años, medida en la que su madre Noelia la acompañó inicialmente.
Se impuso una restricción de acercamiento contra Raúl, pero Emilia cuenta que posteriormente comenzaron los problemas con su madre, lo que la llevó a dejar definitivamente la casa hace dos años para alquilar con su propia familia.

Emilia junto a su hermanita Luana.
¿Qué cambios ocurrieron en los últimos meses?
Emilia reveló que en los últimos seis meses, su madre “cayó en una adicción al juego” y tuvo tres intentos de suicidio. “Las primeras dos veces la llevé por mi cuenta al hospital, y la tercera tuvimos que llamar a la ambulancia porque estaba inconsciente. Esa última vez fue en 2025, a fines de noviembre”, detalló.
Durante la internación de su madre, Emilia atendió a Luana por una semana y notó que la adolescente estaba muy mal. “Di aviso a su kinesióloga de que Luana estaba en estado de desnutrición. Cuando le voy a dar su medicamento, el frasco de la medicación contenía agua, lo que quería decir que no estaba tomando la medicación”, recordó.
¿Cómo regresó el padre a la escena?
Raúl Cabral había estado ausente durante cuatro años, sin pasar dinero y sin contacto, según Emilia. “Volvió hace tres meses. El primer mes fue todo normal, él seguía sin comunicarse. Al tiempo me enteré que mi mamá había vuelto con él”, explicó.
“Hace aproximadamente tres semanas o un mes este señor volvió a la vivienda de mi mamá y ahí fue cuando yo dejé de ir tanto porque sufrí mucha violencia de parte de él. No estaba de acuerdo con que mi mamá volviera a estar con alguien así”, añadió.
¿Qué señales pasaron desapercibidas?
En el último mes, Emilia intentó acercarse a Luana, pero siempre recibía justificaciones de su madre. “Luana sufría muchos ataques de nervios si los nenes chiquitos se le acercaban. Entonces yo iba con mis hijos y mi mamá nos decía ‘recién se calmó Luana, recién se durmió, vayan para afuera’ y nos atendía afuera”, contó.
En una de sus últimas visitas, vio a su madre limpiando la casa con productos de fumigación. “Me comentó que tenía muchas cucarachas. Me dijo ‘¿qué olor sentís?’, yo le dije que no sentía ni olor limpio, ni olor sucio, se sentía un olor raro pero por el olor de los productos para los bichos”, recordó.

Luana, la adolescente que llevaba un mes muerta cuando la encontraron en su cama en una casa de Entre Ríos.
¿Qué sucede con la causa judicial?
La investigación, a cargo de la fiscal Josefina Penón, se caratula como “abandono de persona seguido de muerte”, delito que puede contemplar prisión efectiva. Raúl Cabral y Noelia Moretti están detenidos con prisión preventiva.
El domingo, el juez decidió prorrogar esa medida por 30 días. Moretti cumple la detención en un hospital debido a su cuadro de salud, mientras que Cabral declaró el domingo a la noche, limitándose a decir que vivía en la casa desde hacía 15 días.
¿Qué pasará con los familiares sobrevivientes?
El niño de cinco años, segundo hijo de Raúl y Noelia, permanece bajo el cuidado de Emilia, quien ya declaró ante la fiscalía. La joven aún espera que le entreguen el cuerpo de Luana para realizar el sepelio, para lo cual organizó una colecta de fondos.
“Yo cometí un error por quedarme tranquila en que la estaban ayudando con medicamentos. Me dijeron que le habían hecho una visita a Luana, que estaba todo bien. Tengo muchas cosas por hacer todavía en referencia al cuidado de mi hermano”, concluyó Emilia, remarcando que buscará justicia por su hermana.