El hijo de “Yiya” revela un secreto aterrador: “Esto más que una duda es una certeza”
El hijo de “Yiya” rompió el silencio con una revelación que estremece: asegura que su madre, la primera asesina serial de Argentina, cometió al menos tres crímenes más que nunca se investigaron. ¿Qué patrón macabro descubrió y qué conexión tiene con otro famoso criminal?
Cuatro décadas después de que su madre fuera condenada a prisión perpetua como la primera asesina serial de Argentina, Martín Murano asegura que hubo al menos tres crímenes más que nunca se investigaron. En una entrevista explosiva, el hijo de María de las Mercedes Bolla Aponte de Murano, “la envenenadora de Monserrat”, deslizó un dato escalofriante que podría reescribir la historia criminal del país.
Martín Murano habló con el programa “Tiempo de Policiales” (ATP Stream) y fue contundente. Su declaración abre una puerta a un pasado aún más oscuro del que se conocía sobre su madre, condenada en 1985 por asesinar con cianuro a dos amigas y a una prima a las que les debía dinero.
¿Qué descubrió el hijo de “Yiya” en su investigación?
Según relató Martín, tras investigar el caso por su cuenta, descubrió un patrón perturbador que involucra a tres mujeres mayores. “Me cayó la ficha hace unos años y lo investigué bastante”, afirmó. Las víctimas no investigadas eran señoras mayores, casi sin familia, que habían invertido dinero y fallecieron en circunstancias misteriosas.
“Eran señoras mayores solas y también fallecieron de manera misteriosa”, sostuvo. Aunque desconocía el lapso exacto entre una muerte y otra, fue enfático en un punto crucial: estos hechos ocurrieron antes de los tres homicidios por los que Yiya fue condenada. Para él, la conexión es innegable: existía “una amistad” entre su madre y estas mujeres.
Una infancia entre asesinos
El testimonio de Martín no solo apunta a nuevos posibles delitos, sino que también pinta un cuadro dantesco de su propia infancia. Reveló que dos de esas mujeres vivían en el mismo edificio que otro criminal notorio: Jorge Eduardo Burgos, el “descuartizador de Barracas”.
“Ellas vivían en dos departamentos del tercer piso, en el otro vivía Burgos y en el cuarto piso vivía la hermana de Yiya”, detalló. Esta macabra coincidencia lo llevó a una conclusión escalofriante: “Podemos decir que mi infancia la pasé rodeado de Yiya y del ‘descuartizador’ Burgos”.
Jorge Eduardo Burgos fue acusado de asesinar y descuartizar a Alcira Methyger en febrero de 1955, un crimen que conmocionó a la Ciudad de Buenos Aires.
Las secuelas de un pasado macabro
Martín también habló sobre el profundo impacto que este entorno tuvo en su vida. “Me dediqué a pelear y no me enorgullece decirlo”, confesó. Relató que siendo un niño de 12 años y con poca experiencia callejera, era “presa fácil” para las burlas, lo que lo llevó a defenderse con los puños.
“Todo lo que viví lo canalicé por el lado de las artes marciales y lo profesionalicé”, explicó. Hoy se define como instructor de tres artes marciales, un camino que tomó, según sus palabras, “con vergüenza, no con orgullo”. Reconoció haber tenido muchas peleas callejeras, pero afirma que hoy es “una persona casi civilizada”.
Actualmente, Martín Murano busca dejar atrás las sombras del pasado. Disfruta de su vida en pareja con Camila y se encuentra enfocado en nuevos proyectos literarios y de teatro, mientras su historia familiar cobra nueva vida en una serie de Netflix en la que participará.