El hombre de los bolsos pidió salir de la cárcel y un peritaje lo hundió: "Hice una de más"
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El hombre de los bolsos pidió salir de la cárcel y un peritaje lo hundió: "Hice una de más"

El ex funcionario tucumano ya cumplió dos tercios de su pena y pidió la libertad condicional, pero los peritajes que evaluaron su salida dejaron una frase suya que le complica el futuro: lo que dijo sobre el poder y por qué la Justicia le cerró la puerta.

José López, el ex secretario de Obras Públicas del kirchnerismo, quiso la libertad condicional y la Justicia le dijo que no. El tucumano cumple una pena unificada de 13 años en la cárcel de Ezeiza y los informes que evaluaron su salida fueron lapidarios: no muestra arrepentimiento ni comprende el daño que causó.

La resolución la firmó el juez federal Rodrigo Giménez Uriburu, a cargo de la ejecución de la pena y uno de los integrantes del tribunal oral que condenó a Cristina Kirchner en la causa Vialidad. El magistrado rechazó el pedido de la defensa y, además, ordenó que López siga un tratamiento psicológico específico sobre sus condenas por corrupción dentro de la unidad.

La frase que quedó en el expediente

Entre los informes interdisciplinarios que se hicieron para determinar si el ex funcionario estaba en condiciones de recuperar la libertad aparece una definición propia. “Hice una de más para tener poder”, dijo López al hablar de su recorrido delictivo, según consta en uno de esos trabajos.

El material del área de Psicología fue todavía más duro: registra “falta de implicancia subjetiva frente al delito cometido” y una elaboración “parcial y superficial” de su conducta, “sin evidencias claras de arrepentimiento ni de una comprensión profunda del daño causado”. La conclusión general del equipo fue que tiene un “pronóstico de reinserción social desfavorable”.

Una carrera de condenas

López fue parte del círculo más íntimo de los Kirchner: funcionario en Santa Cruz y secretario de Obras Públicas durante los tres mandatos presidenciales, al frente de una de las áreas con más manejo de fondos de la administración pública.

Su pena unificada de 13 años vence el 16 de diciembre de 2030, con dos meses descontados por cursos que realizó en prisión. La integran tres condenas confirmadas: seis años por los bolsos con nueve millones de dólares, otros seis por la causa Vialidad y un año y siete meses por portación ilegal de una carabina. A eso se suma la inhabilitación perpetua para ocupar cargos públicos.

Pero el expediente no termina ahí. Está siendo juzgado por los “cuadernos de la corrupción” junto a Cristina Kirchner, en julio recibió una condena de cinco años por el caso Skanska y el mes pasado otra de dos años y nueve meses por el programa de viviendas “Sueños Compartidos”.

Del convento a Ezeiza, dos veces

Su primera detención fue en junio de 2016, cuando lo encontraron en un convento de monjas de General Rodríguez con los bolsos cargados de millones. Permaneció en la cárcel federal de máxima seguridad de Ezeiza hasta 2021, cuando salió en libertad tras colaborar como arrepentido en la causa de los cuadernos.

La segunda etapa de encierro empezó el 17 de junio del año pasado, cuando volvió a prisión para cumplir la condena firme en Vialidad.

Qué dicen los peritajes

La defensa oficial pidió la libertad condicional porque López ya cumplió los dos tercios de la pena. Frente a eso, la Justicia reclamó informes al Servicio Penitenciario Federal (SPF).

La División Servicio Criminológico reportó que desde el año pasado está en la fase de socialización, con “conducta ejemplar diez” y “concepto regular tres”, sin sanciones. También señaló que ante sus condenas “reconoce su participación”, expresa arrepentimiento y muestra una “incipiente reflexión sobre las consecuencias de su conducta transgresora”.

Sin embargo, el mismo informe concluyó que por la fase del tratamiento en la que se encuentra y por su concepto, “no reúne al presente la totalidad de los requisitos legalmente estipulados”, ya que su pronóstico de reinserción es desfavorable.

Los especialistas también dejaron constancia de otros puntos: López no trabaja en la cárcel —en su primera detención se desempeñaba en el taller que confeccionaba bolsas—, tiene domicilio y un círculo familiar para cuando salga, y planea ganarse la vida como profesor particular de matemática y física para alumnos secundarios y universitarios, algo que ya hacía antes de caer preso. Además, tramita su jubilación. Los profesionales recordaron dos episodios, en 2021 y 2025, de “mutismo selectivo y otras conductas bizarras”.

La decisión del juez

Con esos elementos, Giménez Uriburu negó la excarcelación. Reconoció que por el tiempo detenido López estaría en condiciones de salir, pero subrayó que las conclusiones penitenciarias pesan: “Surge con claridad que el pronóstico de reinserción social de López resulta negativo”.

Y agregó que “tanto el Consejo Correccional como el Equipo de Ejecución Penal pusieron de resalto que López no registra una actitud reflexiva respecto de los hechos por los que fue condenado”.

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