El hombre que produce La Granja de Zenón reveló cuánto cuesta montar una obra
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El hombre que produce La Granja de Zenón reveló cuánto cuesta montar una obra

El productor que está detrás de La Granja de Zenón reveló los números que maneja la industria teatral argentina y que impactan directo en el precio de las entradas. La cifra que puso sobre la mesa para montar una comedia musical deja en claro por qué el circuito comercial no es para cualquiera.

Maximiliano Córdoba empezó como utilero a los 19 años y hoy produce espectáculos en 16 países, incluido el fenómeno infantil La Granja de Zenón. En diálogo con TN Show, el productor puso cifras concretas sobre la mesa: montar un unipersonal puede costar alrededor de 45 millones de pesos, mientras que una comedia musical requiere al menos 150 millones.

Córdoba repasó su trayectoria, que comenzó desde abajo: fue utilero, coordinador técnico, productor ejecutivo y director de producción. Esa experiencia le permitió conocer la industria desde distintos roles y desarrollar una mirada propia sobre cómo encarar cada proyecto.

“Al elegir una obra de teatro, mi proceso creativo inicia desde el primer instante. Reflexiono sobre lo que deseo representar, el mensaje que quiero transmitir y el público al que aspiro llegar”, explicó.

En los últimos años, además, se interesó por tender puentes entre el cine y el teatro. Según contó, su trabajo junto al productor Juan Pelosi lo llevó a explorar la transformación de relatos cinematográficos en experiencias escénicas, con una narrativa y una comunicación pensadas desde lo audiovisual.

Cuánto cuesta producir una obra en Argentina

Uno de los ejes de la charla fue el económico. Córdoba aclaró que los presupuestos varían según el género, la cantidad de artistas, la escenografía y la infraestructura necesaria. Para dimensionar esas diferencias, detalló dos formatos habituales del circuito comercial.

“Para un unipersonal, tomando en cuenta una escenografía conceptual, contenidos audiovisuales, vestuario y aspectos comunicativos, el presupuesto estimado se sitúa alrededor de 45.000.000 de pesos”, señaló.

A esa inversión se suman otros gastos para calcular la rentabilidad. Con un valor promedio de entradas de $50.000, según explicó, haría falta vender aproximadamente 1.500 tickets para cubrir los costos operativos, sin contar las comisiones de las ticketeras, los porcentajes correspondientes y las retenciones autorales.

El escenario cambia con una comedia musical, que exige una estructura mucho más grande. “Debemos incluir costos adicionales relacionados con bailarines, música en vivo, escenografía más elaborada y técnicos, lo que incrementará considerablemente la inversión inicial, que podría comenzar en un monto no menor a los 150.000.000 de pesos”, detalló.

En ese caso, estimó que se necesitaría una venta base de 6.000 entradas para cubrir la inversión, sin contar porcentajes, comisiones de venta y retenciones autorales. Córdoba aclaró que estos valores corresponden al circuito comercial y que en el teatro independiente los costos pueden ser significativamente menores.

Los riesgos de invertir en teatro

Para el productor, ninguna inversión está exenta de riesgos. Incluso una producción de bajo presupuesto puede volverse un negocio difícil si la convocatoria no responde a las expectativas.

“Una inversión puede ser modesta, pero el éxito depende de las ventas; una inversión baja puede convertirse en un gran riesgo si la asistencia es deficiente”, reflexionó.

También sostuvo que producir espectáculos hoy es una apuesta compleja a nivel internacional. Entre los factores que pueden condicionar el resultado mencionó el contexto político y social, la popularidad de los actores, la experiencia de los directores y las estrategias de promoción y marketing. El desafío, dijo, no pasa solo por conseguir una buena historia o un elenco convocante, sino por entender el mercado y encontrar la manera de llegar al público.

De la Argentina al mundo: el fenómeno de La Granja de Zenón

Uno de los proyectos más importantes de su carrera está ligado al universo de La Granja de Zenón. Córdoba recordó que conoció el espectáculo hace unos 10 años, cuando se presentaba en el Teatro Metropolitan. En ese momento producía otra obra en la misma sala y pudo observar en varias oportunidades la reacción de los chicos y sus familias. Aunque la propuesta artística no lo había convencido del todo, hubo algo que le llamó la atención: la conexión que generaba con el público.

Tiempo después se reunió con Roberto Pumar, dueño de la marca, y le compartió las oportunidades que veía en el proyecto. A partir de esa sociedad asumió el control artístico y la producción del espectáculo.

“Hoy me enorgullece que sea el octavo show del Reino Infantil que estoy produciendo”, contó.

Según detalló, desde hace siete años lideran las ventas de entradas del rubro infantil durante las vacaciones de invierno en la Argentina, de acuerdo con los registros de Aadet. Además, sus producciones llegaron a 16 países y cuentan con elencos locales en cuatro de ellos, que trabajan durante todo el año.

El crecimiento continúa: entre sus próximos objetivos mencionó la expansión hacia Brasil, México y Estados Unidos. También adelantó que este año estrenarán La Granja de Zenón, un cuento de Navidad. Para Córdoba, el desarrollo fue posible gracias a un equipo creativo integrado, entre otros, por Sebastián Irigo en dramaturgia y dirección, Vanesa García Millán en coreografías y Johanna Córdoba en coordinación de producción.

Producir en otros países

La expansión internacional también forma parte de su presente. Una de sus experiencias recientes fue El jefe del jefe, una producción que llevó a Perú con un equipo creativo argentino y un elenco local.

“Fue un desafío aprovechar la idiosincrasia local, pero sentimos que estábamos en buen camino. La obra resultó ser un éxito y la respuesta del público fue maravillosa”, recordó.

A partir de esa experiencia se abrió la posibilidad de seguir desarrollando producciones en distintos mercados. Sobre las claves para que una obra funcione fuera de su país de origen, destacó la importancia de trabajar con temáticas universales: “Las emociones y el contenido deben ser accesibles y resonar con públicos de diferentes naciones e idiomas. Esta universalidad permite que la obra sea apreciada por diversas culturas”.

Por qué el teatro sigue vigente frente al streaming

En un contexto atravesado por el crecimiento de las plataformas de streaming y los nuevos hábitos de consumo audiovisual, Córdoba defendió el valor de la experiencia teatral.

“Creo que el teatro no tiene competencia y nunca la tendrá”, afirmó. Para fundamentar su postura, destacó el contacto directo entre artistas y espectadores como uno de los elementos que hacen que cada función sea irrepetible.

“La experiencia teatral es única, caracterizada por la interacción entre artistas y espectadores, creando una conexión emocional inigualable”, sostuvo.

Desde su mirada, esa posibilidad de compartir un mismo espacio y vivir una historia en tiempo real es lo que garantiza que el teatro conserve su lugar en la industria del entretenimiento, incluso en un mundo cada vez más digital.

Con una trayectoria que arrancó en los primeros escalones de la producción y hoy incluye espectáculos en distintos mercados, Maximiliano Córdoba apuesta a un modelo que combina creatividad, planificación y expansión internacional. Su objetivo es que las obras no se agoten en una temporada, sino que encuentren nuevos públicos y continúen su recorrido más allá de las fronteras.

Fotos: Prensa Coral / Prensa

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